Decir que la red y la redes sociales es un sitio lleno de pedófilos que acechan a nuestros hijos puede ser del todo equivocado, amarillista y alarmista. Decir que la red y las redes sociales es un sitio donde nuestros hijos, o nosotros mismos, no tenemos que temer nada es una irresponsabilidad, y demuestra tanto ignorancia como estupidez.

Déjenme que les cuente una historia antigua. Tan lejana como aproximadamente  3 años atrás, y que siempre se olvidan de mencionar los que nos intentan deslumbrar con las nuevas panaceas de Internet.

En el año 2006 la red social por antonomasia era Myspaces. Ese año un editor de Wired, Kevin Poulsen, escribió un pequeño programa que comparaba los perfiles de los usuario de Myspace con la base de datos que en Estados Unidos registra a los condenados (no sospechos, si no condenados) por delitos sexuales. Encontró cerca de 700 personas cuya identidad confirmó de algo más de 360.000  registrados. Entre ellos por ejemplo a Andrew Lubrano, condenado por agresión a varios niños de 7, 11 y 9 años.

Gracias a esa acción Myspaces se tomó la cosa en serio y empezó a colaborar con la justicia en la identificación de sus usuarios, y a mediados del año 2007 eran 29000 los tipos identificados en Myspace. Hay sitios donde se publican los nombres y quien está detrás de cada nick. Incluso hay personas incluidos en el registro que habiendo cumplido condena se quejan (quizás con razón o no) de que no pueden usar la red social por este control. Hoy en día esos controles se mantienen en Myspaces, siempre referentes a los usuarios de USA.

Por supuesto hablamos de Estados Unidos, la tierra de la libertad, donde existe ese archivo, aunque otros como Canada y Reino Unido (sin acceso público), hayan seguido sus pasos. Esa labor en países donde no existe un registro,  o no se han tomado medidas al respecto, por supuesto no se hace. La no existencia de esos  datos, y más en un país  como  el nuestro en que ya hemos visto lo que puede ocurrir con un condenado que no va a la cárcel porque un juez se le olvidó hacer los deberes y todo se zanja con una multa de 1500 Euros y la muerte de una niña, no es tranquilizador en absoluto. Más que nada porque con toda certeza todos los usuarios de Internet no son predadores sexuales de niños, pero también tristemente la mayoría de ellos, los malos, si están en Internet.

En definitiva decir que Myspaces está llena de pedófilos, con sus más de 180 millones de perfiles, frente a 30.000 identificaciones en el periodo de un año de algo más de 360.000 posibles del registro de un sólo país, puede ser alarmante, amarillista y del todo equivocado. Decir que uno no se preocupe si sus hijos pasan mucho tiempo en una red social y que uno se debe preocupar si no lo hacen es irresponsable, y denota tanta ignorancia como estupidez. No es que estén o no estén usando algo que es sólo una herramienta, es el cómo la usa, en que condiciones y con que protección lo que nos debe preocupar.

El término medio por supuesto es lo razonable. Educación y concienciación, tanto a los padres, educadores e hijos. Adaptación de las leyes y medidas de los gobiernos que sean pro-activas, con el fin de minimizar los problemas antes de que se produzcan. El uso responsable con la prevención necesaria.

Pero de eso poco se lee y se oye, en una sociedad donde cada vez más se empuja a consumir un producto  sin que hayamos tenido tiempo de asimilar los efectos, tanto beneficiosos como perjudiciales, que pueda tener.

¿Y ustedes que opinan? ¿Están seguros los menores en sus países y en la red?

 

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