Archivo de diciembre, 2009
Silencios estentóreos
2Buenas
Creo recordar que en todas las guerras conocidas todos los contenientes creían que Dios estaba con ellos. Verán ustedes, yo no soy amigo de las conspiraciones, y creo que aquí en este país sobre esas teorías de confabulaciones ya hemos tenido bastante. Pero también estoy convencido que en todo este escándalo que se ha levantado, nada es lo que parece.
Bueno, una cosa sí lo es, si ya era malo que una sociedad privada gestionara un canon preventivo y abusivo, es mucho peor proponer algo como que no sea un juez quien haga cumplir la ley.
Pero al margen de eso estamos asistiendo a algo profundamente manipulado por todas partes. Artistas diciendo que se mueren de hambre. Tipos que se representan a uno mismo, pero convocan manifestaciones y quieren negociar algo que es común a todos. Ministras que tan pronto se hacen fotos como se van a inaugurar museos. Partidos políticos que votaron una cosa y ahora dicen otra. Presidentes de gobierno que dicen que no se cerrarán webs y blogs, cuando se hace cuando se quiere, y cuando no, se mira para otro lado. Reformas de leyes que no se cumplen, como el caso de la LSSI, para añadir más motivos de cierres, cuando los que hay no se usan. España es Cuba o China, y luego sí, pero no. Manifestaciones que se convocan y muestran que en Facebook uno se apunta a cosas como abre galletas de la suerte, pero que luego no se traducen en lo que deberían. En fin, un circo, como los que solemos montar aquí para cualquier cosa.
Yo no voy a insistir que con la que está cayendo el espectáculo es deplorable, ni que los internautas somos un colectivo de privilegiados, en el buen sentido, y en España más. Pero sí, de todo este ruido, echo de menos una cosa. Para mí es muy significativo dos silencios: el de las webs de enlaces y descargas directas, y el de las operadoras. Porque si mal no recuerdo todo este lio se sustenta en que unos señores dicen que una industria se echa a perder porque hay unos señores que se lucran con sus webs, y por eso hay que cerrarlas. No dicen tampoco nada del lucro de las operadoras que venden conexiones a banda ancha con el lazo de descárguese lo que usted quiera
Unos, los primeros, deben de estar callados, supongo yo, porque todo el mundo en la red que la conoce, sabe que no se necesita una web de enlaces para descargarse lo que uno quiera. Por ejemplo nadie ha mencionado a las webs de descarga directa como megaupload, rapidshare y demás, o al mismo Google, que proporciona eso y más. Claro, ellos son legales. Tan legales que se comprometen a que en cuanto el interesado diga que eso no debe estar ahí, lo borran inmediatamente. Si lo suben otras 150 veces, el interesado deberá decirlo otras 150, ellos lo borraran, y mientras a descargar, y vuelta a empezar. Eso es cómo funcionan las webs de descargas directa, por si no lo sabían, y están en la legalidad más absoluta. Ya ven, que muchas veces las leyes, por mucho que se modifiquen, no sirven para nada. Bueno sí, para que por ejemplo uno de sus dueños, de las webs de descarga directa digo, sea un multimillonario que corre habitualmente la Gumball3000, esa competición donde multimillonarios a bordo de coches que cuestan más que mi casa se saltan a la torera el código de circulación de los países por donde discurre, poniendo en peligro a cualquiera. Esto, digo yo, que debe ser una metáfora.
Los otros, las operadoras, porque gane quien gane este partido, los internautas, los artistas, o quien sea, a ellos nadie les chista, y seguirán lucrándose con la banda ancha más cara y peor del primer mundo. Mientras los contendientes hablan de que la industria cultural de este país no se sabe adaptar a los cambios, les diré que el origen del todos estos lodos está, en mi opinión, en el momento que a alguien se le ocurrió privatizar a la compañía pública de telecomunicaciones de este país, hipotecando el futuro de la red en España, y dejándolo en mano de sus allegados y amiguetes especuladores. Es una opinión, claro, pero ya que se habla de economías sostenibles y cambios estructurales, y todos somos súper-expertos en estas cosas, la aporto.
Ahora sí, yo apostaría a que si esto sirve de algo, es para que dentro de poco veremos el nacimiento del equivalente a la CEOE tecnológica en este país de la mano de los que ahora son señalados/se señalan como representantes de los internautas.
Mientras, seguiremos asistiendo en la pista central a este deplorable espectáculo en el que se confunden derechos fundamentales, con fundamentalmente, privilegios, deberes e intereses económicos.
Sr. Zapatero, infórmese, en España sí se cierran blogs sin intervención judicial
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En España, Sr Zapatero, sí se cierran webs y blogs, y en cambio, otras que comenten delitos se mantienen abiertas. Todos los días.
Resulta que creo que todavía a estas alturas del partido no le han explicado la problemática de la red, y mire que hay expertos a su alrededor. Aunque claro, todos tenemos diferentes visiones de las cosas, y se le puede perdonar. Lo que no se le puede perdonar es que usted, y sus adversarios políticos, que tanto hablan de España y nacionalidades, no sepa lo que significa los términos “en España” respecto a la red según las leyes que ustedes promulgan. Ya se lo cuento yo.
España , en la red, no limita al norte con el mar Cantábrico, ni con los montes Pirineos que nos separan de Francia.
Una normativa básica para los servicios Webs en España es la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de Información y de Comercio Electrónico (LSSI-CE) y en ella se explica detalladamente que requisitos tiene que cumplir un servicio Web en nuestro territorio. Pero también especifica que para que un servicio Web tenga que cumplir con la normativa española se tienen que dar algunos de los 3 puntos que contemplan, y que no se dan en las redes de las multinacionales nunca. Y esta es la trampa en la que estamos metidos desde hace mucho tiempo y permite a gente como Google, Microsoft, Facebook o quien le de la prácticamente la gana ponerse las leyes españolas por montera.
Estos 3 requisitos son:
1 Que el prestador del servicio se encuentre establecido en España. Ustedes dirán que muchas empresas están en España, pero no es así, porque jurídicamente se considera que una empresa está establecida en España cuando su sede social o residencia está aquí, pero también la dirección de sus negocios y la gestión administrativa de los mismos. Por tanto Microsoft Ibérica, por ejemplo, no es lo mismo que Microsoft que mantiene la red social Windows Live en USA, y está a salvo de esas responsabilidades. Ni misma sede, ni mismo negocio. Y como Microsoft todas las demás.
2 Además se puede entender que una empresa debe cumplir la normativa española , si aún prestando sus servicios desde otros Estados, estos sean servidos desde un centro permanente en España. Por ejemplo Facebook estaría obligado si dispusiera de un centro de Proceso de Datos en España, cosa que nunca sucede en estas redes. La misma para aplicación para todas las demás
3 Que, a pesar de que el servicio se preste desde fuera de España y la empresa no esté afincada en España, su producto esté orientado específicamente, es decir únicamente, al territorio español, cosa que con las redes sociales y multinacionales que prestan servicios en la red, prácticamente ninguna cumple puesto que las grandes redes son generalista e internacionalistas.
Como pueden comprender ninguno de esos casos se dan las redes de millones y millones de usuarios que día sí y día no aparecen en medios, blogs y demás. Hagan ustedes la prueba y vean cuales de ellas cumplen cualquiera de los 3 puntos.
Por tanto usted deja al albedrio de las multinacionales que cosas se pueden ver y que cosas no. Y ellos cierran y abren según quieren. Webs, blogs , vídeos, música, lo que quieran, y por supuesto, sin intervención judicial alguna, ni garantías constitucionales, ni comité de expertos, ni nada.
Lo hacen en base de un acuerdo de servicio, o código de conducta o como diablos lo quieran llamar. Seguro que el listo que todo lo sabe diría : “Ah, ¿entonces de que te quejas, lo dice el contrato?”. Pues me quejo de que resulta que la interpretación de ese código no la hace más que un señor, normalmente subcontratado en un país ajeno, que hace clic y elimina tu blog, tu web, tu vídeo o tu música, según su propio criterio y un checklist que alguien le ha dado. Y pasa lo que pasa. Que a uno le eliminan su blog porque La Venus de Boticcelli es un desnudo, a otro porque la sirenita danesa es porno, y a otro en cambio, le permiten vender dvds de porno infantil y por supuesto, que a este que escribe por denunciar esto último, le cierren el suyo “ipso facto” (Para más de 8 meses va el tema), después de intentar hacerlo anteriormente por leerle la cartilla a empresas como Google o Microsoft por sus contenidos pro-anorexia, que tampoco se eliminan. Es decir, ni leyes, ni garantías judiciales, ni Cristo que lo fundo. De eso me quejo, y aunque ayer, y hoy me temo, he oído cosas como que se dan golpes de estado, que España se va a convertir en China y demás, todo este escándalo salta porque a alguien por cerrar el chiringuito de un señor y su web de enlaces (no se habla de la granja de dominios que tiene este señor con cosas tan buenas y culturales como follandoviejas.com), hay que ir a las barricadas para salvar a los internautas, y a los otros, a estos que me refiero yo, que les den pomada. De eso me quejo, repito.
Esto es lo que sucede en la España real, la geográfica, la que limita con los Pirineos todos los días, Sr. Zapatero. Que aunque usted diga que no, es que sí. Sí, se cierran blogs y webs todos los días, y otros servicios se mantienen tal cual. ¿Ha quedado claro?. Pues eso
La patronal de Internet se reune con la ministra González-Sinde
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Señora González-Sinde, perdone, pero se ha vuelto a equivocar.
Verá usted, si la SGAE no representa a los artistas (sea lo que sea un artista), usted no sabe lo que es un internauta. La voy a ayudar. Un internauta es un señor bajito, con bigote y vestido de torero, o una señora vestida de flamenca. Ahora mire alrededor de la mesa donde ha citado usted a la patronal de internet, y piense lo que ve.
Estos señores no representan a los internautas, porque eso para ellos es una camiseta más de las que tienen en el armario para defender sus intereses particulares, y no lo de los internautas (recuerde los señores y señoras bajitos o vestidos de flamencas). Si usted quiere hacer la prueba convoque un día a su despacho a “emprendedores”, “innovadores”, “gurús de eventos”, “conferenciantes dosceriles”, y cuando vuelva usted a mirar alrededor de su despacho verá usted a las mismas personas.
Esos señores, no me representan, cosa que a usted y a ellos le da exactamente igual, porque van a hablar de lo “suyo”, dicho sea de paso, y como a mi, creo que a miles o millones de personas con acceso a la banda ancha (eso es un internauta). Esos señores están en muchos casos preocupados porque usted, con la modificación de la LSSI e incorporando el apartado de derechos de autor, ha puesto en peligro su negocio, su dinero, su emprendimiento y su innovación. Y lo ha hecho por la sencilla razón de que en sus blogs comerciales (ellos sí están en esto con ánimo de lucro) el 99 % del contenido viene de los medios, esos que estos mismos declaran como muertos cuando se ponen la camiseta del 5º poder. Y con la ley en la mano, los medios les pueden cerrar el negocio, simplemente alegando que el material que venden en sus tenderetes tiene su origen y autoría en la moribunda prensa, la moribunda televisión y un montón de zombis más que ponen su pasta en ese negocio.
Eso es lo que tiene usted en su mesa.
Y para demostrarle que lo que digo es cierto ( o quizás no, porque yo no soy un referente, influyente, premiado en bitácoras, meneado hasta la muerte con cualquier eructo que lance, pagado por una columnilla aquí, un post patrocinado allá, o una charla a una empresilla a ver si pican) le diré que en estos tiempos de la web 2.0 unos tipos, creo que 40, en una cueva, (o Google Wave) como un conocido cuento, se han conjurado de una vez para dar el salto a la vida pública y proyectar su pretenciosidad, su soberbia, su falta de escrúpulos y su hipocresía. Note usted que en esta era de conocimiento, conversación y dos cerismo, donde los usuarios mandan, no sabemos ni quienes han sido, ni que han hablado, ni que les preocupa, ni nada de nada. Eso en la era donde más medios hay para que haya transparencia, luz y taquígrafos. Donde más rápido se transmite la información. Donde todo el mundo participa. Vamos, en Disneylandia. Como le decía, 40 tipos salen de una cueva y acaban encerrados en un despacho cerrado (del que tampoco sabremos más que lo que nos quieran contar) con usted, para solucionar algo que ellos califican como golpe de estado, interés general y muchas más tonterías, que al final viene a ser lo de siempre en este país. Yo primero, y después yo y lo mío.
Y usted lo consiente.
Así pues, ya que están los prohombres con usted, y no va a leer nada de lo que aquí escribo, la hago saber que este bajito, con bigote y vestido de torero que esto escribe, tiene una preocupación muy gorda y otras más pequeñas. La más grande, como internauta, es que pueda seguir conectado a la red.
Y esto conlleva que tenga un trabajo estable y un sueldo digno, que me permita pagar una de las conexiones peores y más caras del mundo civilizado. Que tenga un domicilio (vulgo casa) y que la pueda mantener sin que un banco me la quite porque no puedo pagar mi hipoteca en esta gran crisis mundial que vivimos. Que tenga salud para disfrutarla, y una sanidad eficiente y digna por si renqueo, que ya estoy un poco mayor. Que mi hija pueda también disfrutar de las ventajas que la tecnología la ofrece porque en su colegio esto de Internet no sea lo que usan para ver vídeos de Fama a Bailar, sino una herramienta tan común como el bolígrafo y el papel. Ah, y que mis padres, mis mayores, no estén preocupados si les llega la pensión infame que se han ganado, y eso me deje contarles el ultimo chascarrillo de la red para echarnos unas risas.
Esas son mis preocupaciones como internauta. Y si quiere otro día hablamos de las pequeñas, como es eso de los enlaces y las descargas, aunque ya veo que sus intereses y los de sus interlocutores no coinciden con los míos.
Sabe, decía Torrente Ballester que no podía desear que ganaran los buenos, porque no sabía quiénes eran. Yo lo subscribo.
Saludos, y disfruten de su ración de cancamusa. No sabe usted el mal que le está haciendo a este país. En cambio ellos lo saben perfectamente. Y ahora ya la dejo a usted en paz, con sus quehaceres, y me voy a descargar algo mientras puedo.
Saludos señora Sinde
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