Archivo de marzo, 2010
10 Cosas que explicaría a un niño sobre el uso de la red
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Buenas
Estos son 10 cosas que yo le he explicado a mi hija, de 11 años, tal cual, sobre Internet. Las escribo aquí por si ayudan a algunos padres a explicarles a sus hijos de qué va esto de Internet y hacer que tengan conciencia de los riesgos más comunes, sin alarmarlos. Obvio cosas como los horarios, que los ordenadores estén en un sitio común de la casa para que los adultos veamos que hacen, etc. Es simplemente las cosas en las que hago hincapié cuando mi hija navega por la red. Y obviamente hablo de niños pequeños, aunque creo que todo el mundo debería saberlas.
Como veréis intento huir de tecnicismos y alarmas. Simplemente hablo con mi hija, e intento explicarme de la forma más natural posible. A mí me ha funcionado. Espero que a vosotros también.
1 Internet es un sitio donde puedes encontrar muchas cosas. Las hay muy buenas y divertidas, pero también las hay malas.
2 Los amigos son la gente que tú conoces en tu colegio, en el parque o tu familia. En Internet se llama amigos a cualquier persona que se comunique contigo, pero en realidad en muchos casos no lo son, porque no te conocen.
3 Hay veces que las personas mayores se hacen pasar por niños, y los niños por mayores.
4 Si alguien te pregunta cosas como dónde vives, si tienes teléfono, o quiere que le envíes fotos, poner la webcam o que quedes con él o ella, avisa a papa o mama. Eso déjalo para tus amigos verdaderos, a los que conozcas en persona.
5 Nunca aceptes cosas que te envíen desconocidos o amigos y no hayas pedido tú primero. Algunas veces pueden estropear el ordenador y hay gente que manda cosas que no son buenas.
6 No pongas fotos tuyas o de tus amigos, ni dónde vives, ni tú número de teléfono. Tus amigos lo saben, o te lo pueden pedir en persona.
7 No insultes a nadie, ni lo molestes, ni lo amenaces. Siempre se puede saber quien escribió o puso fotos en Internet y sabrán que has sido tú.
8 Si alguien te insulta, te molesta o te amenaza, avisa a tus padres para que no lo vuelvan a hacer
9 Si estás buscando algo en Internet y te encuentras cosas que no son para niños avisa a tus padres. No te de vergüenza, ni miedo, porque ocurre algunas veces hasta a los mayores.
10 No todo lo que veas en Internet, como tampoco todo lo que ves en la tele, es verdad
Sobre todo no olvides que siempre que tengas una duda pregunta a tus padres. Ellos te lo explicarán y te ayudarán. Después de todo somos los que más queremos que disfrutes de Internet y no tengas problemas al usarlo.
Para los padres sólo añadir que si crees que tu hijo tiene problemas en la red, esto quizás te ayude.
Reedito esta entrada por hacerla visible para gente que no conocía el blog, y que quizás la encuentren útil. Perdonen si les soy pesado con esto, pero ya he dicho muchas veces que la educación de los menores (y de los padres) en la red es una de las mejores armas y nos puede evitar más de un problema. No todos, por desgracia, pero sí muchos de ellos.
Ellos no descansan
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Esto es de hoy, después que ayer supiéramos que Microsoft ha recibido el premio a la empresa más responsable socialmente. Por supuesto lo sabemos porque Microsoft se encarga de pregonarlo, y porque 50 periodistas lo dicen. Sobre esto, nada. Ni Microsoft, ni los otros
La vida es como ir a comer a casa de los suegros
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La vida es como ir a comer a casa de los suegros.
Si a uno le ponen un plato que le gusta siempre se avergüenza de pedir más, y se queda sin repetir. Si uno aborrece la comida, siempre calla, y se la come sin rechistar esperando que no le ofrezcan otra ración, porque sabe que también le tocará comérsela.
Consentimos
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Consentimos. No nos engañemos. Consentimos.
Consentimos que los defensores de la libertad sean los que nos digan que descarguemos lo que queramos porque en Internet es gratis. Que es nuestro derecho, que debemos hacerlo. Los aupamos y los vitoreamos porque descargar un disco, o una peli, o un juego o lo que nos de la gana es nuestro derecho como privilegiados nativos digitales. Nos dicen que somos una generación de ganadores, que tenemos el mundo a nuestros pies, y que con nuestros blogs y nuestra participación en la red estamos construyendo el futuro. Que todo el mundo tiene las mismas oportunidades en esta era, que si escribes cualquier cosa te leerán, que eres poderoso, que las empresas tiemblan y los gobiernos se doblegan. Igual hasta se montan un chiringuito donde especular juntando tantos y tantos escritos de denuncia, ilusiones y gilipolleces que escribimos para desahogarnos. E igual nos tendrán un tiempo entretenidos votándonos unos a otros, o unos contra otros, haciéndonos creer importantes, y que decidimos algo realmente valioso, mientras en la televisión nos muestran la dosis diaria de lo que debemos creer, comentar y escribir al día siguiente. Y vuelta a empezar. No dirán nada de todos los demás derechos que tienes, y que día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, son pisoteados.
Esos, dan lo mismo.
Consentimos que nos enseñen mil cacharros súper-caros, y consentimos en que creamos que seremos el mejor de los tipos que todas las mañanas van en transporte público hacinados simplemente por poseerlo, o menospreciar al de al lado que consiguió el que era mejor hace un mes, gracias a que ellos están ahí para enseñarnos y educarnos, y permitirnos recitar de carrerilla la lista completa de funcionalidades. Eso da lo mismo, aunque luego hagan burla del mismo tipo porque no sabe que “haver”, es “a ver”. Nos educan en lo que importa. Bluetooth, mp3, Hdspa. No en ortografía, porque ya se sabe que los jóvenes de ahora no tienen remedio. Son descuidados e incultos. Menos los que nos leen, y saben esa letanía de memoria. Esos son privilegiados. No importa educar, importa vender. No importa resolver problemas, importa crear necesidades a las que puedas acceder gastando unos cuantos euros. No importa si es justo o no, importa que compres.
Ahora consentimos en que comercien con nosotros y nuestros amigos. Con los que les contamos. Con las fotos de nuestras borracheras y nuestras fiestas. Con lo que nos gusta, con lo que leemos, con lo que vemos, con lo que oímos. Con quien vamos y con quien venimos. Con lo más íntimo y que debería ser para los más cercanos, y nosotros regalamos hasta el abuso. Y no nos importa. Consentimos.
Los mismos que miran con recelo botellones, conciertos y parques por las noches, nos saludan en las redes sociales, o en los comentarios de sus blogs donde escondemos nuestras pintas con rimbombante Nicks. Nunca los has visto en ellos, ni los verás, pero te mandan saludos si dices lo que tienes que decir, y hasta si tienes suerte te citaran como referencia para su próxima entrada sobre el infinito campo de oportunidades en Internet. Ellos, que te mirarían de reojo en cualquier entrevista de trabajo y te despedirían con un “ya te llamaremos”, te dan las gracias por aportar valor a sus blogs. Incluso te invitaran a unos cuantos eventos y charlas para que les oigas.
Ya se sabe, perteneces a la red. Eres como ellos. Tienes que sentirte como ellos. Hacer lo que ellos. Ser uno más. Un internauta
Porque si no fuera así quizás te darías cuenta de lo diferente que eres, del gran valor que tienes como individuo, y les darías algo en que pensar, y algo de lo que preocuparse. Y quizás así temblarán las empresas y se doblegarán los gobiernos. Quizás así temblará el sistema.
Quizás. Si no consintiéramos tanto como consentimos.
La sopa boba
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Los que paseaban el discurso de “todo el mundo debiera tener un blog” lo han cambiado por “todo el mundo debiera leerme” sin despeinarse. Mucho tiempo estuvieron especulando sobre si el poder de todo esto del bloguing estaba en el amateurismo, en el periodismo ciudadano, en la opinión personal. Hasta que vieron el color del dinero, siempre el dinero. A la mínima oportunidad de monetizar aquello que era pasión, renegaron de todo aquello y declararon a los blogs muertos. Hablaron de que las redes sociales era los lugares para la plebe, aquellos que no tienen nada que decir, o lo que es lo mismo, les robaban la audiencia. Se declararon influyentes en base a repetir una y otra vez que existían enemigos imaginarios, coaliciones, leyes y gobiernos, y que ellos, representándose a si mismo salvarían la libertad de todos nosotros en formato DVdscreener. Mientras montaban redes de blogs que se auto referenciaban hasta lo vomitivo, eventos en los que se promocionaban siempre las mismas personas, agregadores de noticias que manejan ellos y sus acólitos, y se referenciaron como representantes de algo que por su variedad no tiene representación alguna.
Esta historia no es nueva. Es una copia de lo que sucede en cualquier medio de comunicación con los grandes grupos, y obedece simplemente a la ecuación audiencia= publicidad = ingresos. Igual que para los blogs era imposible competir con los medios digitales de los grandes grupos de comunicación de este país, a los blogs independientes, personales o desligados de todo esto les es imposible competir con el chanchullo que se han montado.
Y tienen nombres, menéame, bitácoras, Weblog S.L, Hipertextual y sobre todo Social Media S.L, la empresa que compuesta por muchos de estos “grandes” explota la publicidad de ese 1% de blogs de estos formatos que acapara el 90 % de la audiencia de todos los blogs hispanos. Y si buscan los nombres de quienes son se darán cuenta de los hilos que los unen. Un empresario conocido por como especula con todo esto está en prácticamente en todos ellos, y los demás mantienen nexos muy claros.
Así pues cuando se decía que los blogs debían ser profesionales para sobrevivir, se referían a esto. A que ellos debían profesionalizarse si querían sacarle rendimiento. Enterraron a los búhos y se liaron la manta a la cabeza.
Les voy a contar una cosa, el secreto de un evento cualquiera de esto que se llama 2.0. ¿No les extraña que siempre sean los mismos personajes y que unas veces unos estén en primera fila sentada, y otras en el estrado? Pues es sencillo. Un “emprendedor”, o tipo de estos, capta a unos inversores, organiza un evento, invita a un amigo, se habla de cancamusa y de lo importante que es todo esto, si hay suerte los inversores pican y se hace negocio. En el próximo evento se invierten los papeles, siempre las mismas personas, y a seguir explotando la gallina de los huevos de oro. Yo he visto las facturas de 300 pavos una mañana para contar lo que es un blog a quien se ha creído esta historia.
Los medios clásicos, la competencia, son denostados, calificados de caducos cuando no muertos, y sin embargo siempre serán el sueño húmedo y el objeto de deseo más preciado. Cualquier referencia en una columnilla, aparición de 2 minutos a las tantas de la madrugada en la televisión, o cuña radiofónica, es celebrada como un éxito y una muestra de poder. ¿Pues no están muertos? ¿En qué quedamos? Quedamos, en que todo vale en esta pantomima.
¿Y qué se puede hacer ante esto? Pues poco o quizás mucho, según se mire. Recordar que la inmensa mayoría de la gente que estamos en esto lo estamos por puro placer, o por necesidad de contar cosas, o simplemente porque nos da la gana. Recordar que el punto de vista único y personal sobre las cosas que dictan las agendas de los medios es imprescindible frente a los mensajes oficiales. Recordar que estamos por dejar constancia de nuestro paso, de los puntos de vistas tan distantes que tenemos sobre las mismas cosas. Que nuestras preocupaciones pueden ser las mismas que las de miles de personas, o simplemente nuestras, y no por ellas menos importantes. Que mantenerse al margen de todo esto implica un campo de visión más amplio. Que escribimos por decir, que contamos por informar, que enlazamos por compartir, que referenciamos por documentar, que comentamos por aportar. Que la duda es buena. Que retractarse es bueno. Que la conversación era y sigue siendo para algunos el objetivo. Que lo importante es ser voz y no eco.
Así son las cosas, o quizás no. Pero al menos es mi forma, la mía de verlo y contarlo. El que ustedes lo lean o lo compartan, insisto, no es lo primordial. El tener la posibilidad de decirlo, sí.
Nunca me gustaron las sopas bobas, y si en realidad nos permitimos el poner a caldo a políticos, empresas, etc, también deberíamos mirarnos en un espejo.
Menéame
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Menéame = El único sitio del mundo donde si uno va conduciendo por la noche, se baja a mear en el desierto, ve unas luces de colores brillantes trazando trayectorias imposibles, las luces se posan al lado tuyo, se abre una trampilla por la que desciende un marciano muy verde y con las orejas como Shreck, a su lado Elvis Presley cantando “Love me tender”, Teddy Bautista regalando billetes de 500 Euros por cada mp3 que tenga el cd que iba escuchando en el coche como promoción de la cultura, Un cura bueno, pero bueno, bueno, Enrique Dans diciendo algo coherente por fin, 10 gatitos bailando Thriller y Bill Gates como un verdadero Homeless adjurando de Windows, como no envíe la noticia el marciano, no se enterará ni Dios, porque será votada como Spam. Es lo que hay
Postdata
Ya se que es una gilipollez, pero no me daba para ponerlo en el Twitter, que como todo el mundo sabe es para cosas serias. En todo caso como dice su creador, Ricardo Gallir, los blogs están llenos de idiotas. Obviamente yo soy uno más, pero como he dicho hace mucho tiempo, por favor, no meneen este blog. Prefiero ser un idiota más, a un idiota destacado.
Día Internacional de la Mujer
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El día 8 de Marzo es el día Internacional de la Mujer trabajadora. Les dejo esto. Sólo quiero recordarles que en algunos sitios hemos avanzado, y en otros muchos, no tanto
Es deber de todos que esto no suceda en ningún sitio.
Y dicho esto permítanme desearlas un feliz día, señoras. De corazón
Peras y manzanas 2.0
1Buenas
He plantado un árbol y la gente se ha enfadado. No lo entiendo. Yo nunca he dicho que plantar árboles fuera malo. Lo único que he dicho es que plantar árboles para que den manzanas, y que la gente pretenda vivir de eso, es sostener modelos de negocios obsoletos. Que los que plantan manzanos son prácticamente unos pesebreros que impiden el desarrollo normal de la agricultura frutícola en España, y que cuando dicen que no quieren que el trabajo que les ha costado criar sus manzanas sea aprovechado por unos señores que se ponen en la carretera con unos carteles en forma de flecha señalando sus manzanas, pues resulta que están atentando contra los derechos fundamentales de los demás. De hecho las plantaciones de manzanas están muertas y lo que deben hacer es lo que yo digo, adaptarse. Todos los ministros de agricultura de este país no tienen ni idea. No ven la realidad. Las manzanas son malas.
Por eso he plantado un peral. Para que no haya duda. Y mi pera es a 13 Euros, aunque luego, si quieres, la puedes regalar, o hacer compota, enseñársela a tus amigos, o incluso te dejo que la guardes en tu nevera. Yo te doy permiso. Faltaría más. Aunque claro mi peral tiene una valla, para que entres a por ella necesitas una cuenta, y no todo el mundo al que le guste la fruta puede comprarla, porque está en el club del peral. Ya se sabe, noslomismo.
Ahora me propongo tener un hijo y escribir un libro. ¡Ah, no! Disculpen. Que eso ya lo he hecho. Todo va a cambiar en el mundo de la fruta, se llama
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