Bitácoras, fracaso del año 2009
“Bitácoras.com, lo mejor de los blogs”. Así titula la cuenta de Twitter del agregador de blogs bitácoras, a modo de descripción. Hoy en su portada se podía ver una entrada titulada “José Luis Rodríguez Zapatero, hijo de puta del año 2009”. Esto no es lo mejor de los blogs, es lo peor. No porque Zp sea presidente del gobierno español, ni mucho menos. Tampoco porque la portada simplemente refleje el pensar y los gustos de quien lo ha votado. Es simplemente porque es altamente peligroso entrar y consentir determinados juegos. ¿Qué ocurre si mañana alguien se le ocurre que el hijo de puta es Rajoy? ¿El Rey?¿El Papa? ¿Ramoncín? ¿La Sgae?¿El propio Bitácoras?¿Los judíos?¿Los negros?¿Los catalanes?¿Los vascos?¿un bloguero?¿Tu madre?¿Tus hijos?¿Tú?
La libertad de expresión tiene límites. No está concebida para eso. Está construida, y costó mucha sangre en este país, para permitir la libre opinión y su expresión, pero no para el insulto. Los límites, que no nos recuerdan los de siempre que se ofenden si alguien les dice algo, después de estar continuamente insultando a la gente e incitando a otros a que los insulten (caso de la SGAE, ministros de cultura, y demás), y que ellos recitan con el artículo 20 de la constitución española, están establecidos en su punto 4 :
“4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.”
No. No es lo mismo que un bloguero tenga la “ocurrencia” de organizar un concurso para nombrar al “hijo de puta del año”, a que un agregador que dice que recopila lo mejor de los blogs, y hace un resumen de las entradas en un diario como ABC, permita eso. ¿Lo incluirán en ese resumen?. Allá él y su estupidez, por el bloguero, y allá ellos y la suya, por bitácoras. No debieran haberlo permitido.
Para mí ha sido el detonante justo para abandonar definitivamente Bitácoras. He retirado la cuenta de mi blog asociado a ese agregador, cómo hice en su día con sus votos en este blog, harto de endogamia, de su complacencia y colaboración en que las grandes redes de blogs sean portada tras portada cuando dejaron claro que el voto social no se consentía a los blogs más pequeños, de la utilización de concursos para conseguir relevancia en la red para sus anunciantes a un precio irrisorio, de predicar en contra del amiguismo y practicarlo de manera descarada, etc. Y ahora esto.
Hay quien dice que en Internet uno puede ser realmente lo que quiera. No es así, en Internet no puede uno evitar mostrarse como lo que es: inteligente, tolerante, pasional, o simplemente un resentido, ignorante y frustrado personaje. Los blogs son un reflejo de la sociedad, siempre lo dije. Y como no podía ser de otra manera, el reflejo está cada vez más borroso. Pero es que no podemos evitar que al final, quien nos lee nos vea como somos. Quien quiera creer que por tener un cable colgando de un aparato llamado router tiene un Ak 47 en su casa está muy equivocado.
Quien crea que todo vale, que pruebe un poco de la cena que recomienda. Y si no que espabile. Va por todos aquellos que votaron que ese señor es un tal. Mañana podrán ser los siguientes en aparecer en cuanto alguien les copie el ejemplo, y ya les digo que no les gustará.
Por supuesto no creo que la madre de nadie (incluso la de alguien a la que menté una vez después de que el tipo dijera que yo no denunciaba a los pedófilos de Windows Live porque no tendría nada de que escribir), ni de bitácoras, tenga la culpa de nada. Así que lo dejaré en fiasco. Ellos sabrán entenderme. Si quieren, que igual no.
A mí ya me va dando lo mismo. Para mí han fracasado
Quien propuso esa votación, hace unos meses, intentó perjudicar a un proyecto de escepticismo que llevaba años rodando, porque no le permitimos usarlo para hacer spam. Seguro que su adsense ha agradecido las visitas, lo único que ha demostrado que le importa.
Que compañeros “de barco” le apoyen me escuece lo que no está escrito. Más detalles, los cuento en privado.
Saludos indignados. Lola.