Contestando a Buenafuente
Buenas
El señor Buenafuente anda un poco mosqueado, mucho, con cierto sector de la red que le criticó por la entrevista la ministra Sinde. La crítica puede ser desacertada, fuera de tono, e incluso una basura, pero la reacción del Sr. Buenafuente no fue la esperada, ya que estuvo bastantes días desaparecido de Twitter. Hoy ha vuelto y nos ha dejado una muestra sobre las ideas de lo que es la red, o debe ser. A mí me ha parecido interesante, y aunque se perfectamente que no le importa lo que un tipo como yo piense sobre esto, me he permitido contestarle. Sin acritud. En negrita las ideas del Sr. Buenafuente :
—Las redes sociales son importantes pero no son el centro del universo. Son una herramienta más de la revolución tecnológica.
La televisión tampoco es el centro del universo, y normalmente es una herramienta para evitar cualquier tipo de revolución
—Tenemos mucha tecnología a nuestro alcance pero se nos ha acabado la paciencia, las ganas de escuchar, debatir y enriquecernos. Nos vale con el ruido, el nuevo opio para estos tiempos encabronados.
El viejo opio siempre fueron los monólogos. En forma de discurso, arenga, responso, sermón, manifiesto, o en su versión humorística
—El ruido no cambia las cosas. La acción, sí.
Ruido es una persona hablando a millones. Acción son millones de personas hablando a una sola
—"Seguir" a alguien en una red social no debe ser sinónimo de acoso o coacción. La libertad de expresión está por encima de todo y de todos.
Por eso usted tiene 400K seguidores y sigue a 194 personas
—El anonimato es la máscara de los cobardes. El insulto, su única manera fácil de expresarse.
El anonimato es el estado natural del 99,99 % de la población española. El resto son ustedes, los famosos
—Los que me atacan no me conocen, ni yo los quiero conocer.
Yo no lo ataco, pero tampoco lo quiero conocer
—¿Para qué y cómo usaremos tanta tecnología?
¿Para vender tonos de móviles del chikilicuatre?
—Podremos ser una sociedad interconectada y justa, que reclama información libre a la vez que da voz y oportunidades, o una red de ociosos burgueses quejicas e intolerantes. De nosotros, depende.
Casi prefiero que me indique cómo es un burgués quejica e intolerante. La mayoría de la gente que está en la red no lo son. Al menos los que yo conozco. Quizás debiera cambiar usted de ambiente
—Haríamos bien en invertir toda esa rabia que circula por internet, en salir a la calle, movilizarnos, decirles a los culpables de la crisis que no tragamos.
En eso estoy de acuerdo. ¿Alguna vez ha entrevistado usted a algún político, banquero y demás, y se lo ha dicho?
—Hay que mover más el culo y menos el ratón del ordenador. ¿Hacen falta más ejemplos de revoluciones, de gritos populares por una sociedad más equilibrada?
Una sociedad equilibrada es la que admite la crítica
—Hay más gente buena que mala. Siempre ha sido así y siempre lo será. Yo trabajo para los buenos.
Yo trabajo para todos. Incluso para los que no les gusto absolutamente nada. Pruebe usted
—Los periodistas (o lo que queda de ellos) están embobados con las redes. Utilizan las "entradas" como noticias (la mayoría de veces es mera cotidianidad) y no se molestan en confirmar o documentar. Una prueba más de la decadencia errática de la profesión.
La decadencia errática de la profesión está debidamente probada desde que los medios dependen de un consejo de dirección. En la red no tenemos este problema. Debería usted probar.
—La nueva censura son los intereses empresariales de las empresas de comunicación.
Exactamente. Ya sabe usted porque los periodistas están embobados con la red. No se creen que tantos puedan expresar opiniones, sin ningún interés empresarial de por medio
—Búscate las fuentes de información. Aplica tu sentido común, selecciona y acércate a la verdad.
Totalmente de acuerdo. Por eso déjeme que dude de que lo que dice usted es cierto, o que piense que usted está equivocado.
—Y, por último, recuerda: mucho mejor un buen arroz con los amigos de verdad que dos horas en internet.
Recuerde usted quien paga su arroz (un poquito). El suyo, señor Buenafuente. Su arroz. Ya le recuerdo yo el tema
Hola Marcelino. Realmente cojonudo el post. Estoy totalmente de acuerdo contigo en todo.Lo que le falta es predicar con el ejemplo, como tu bine remarcas.
un saludo