Algo de revuelo se ha montado con el último informe publicado por Technorati, el buscador especializado de blogs, del estado de la blogosfera en el año 2008, en el que se muestra cifras sobre los blogs que indexa y maneja. Hay quien interpreta este informe como la señal de que la blogosfera se desinfla y de que los blogs han madurado. Otros se preguntan si han tocado techo y ven señales en el estancamiento de visitas de los tops blogs españoles.

Creo que conviene puntualizar estos dos aspectos. Los datos de Technorati, y el estancamiento de visitas de los tops blogs.

La primera es que los datos que arroja una herramienta que no funciona, como es Technorati, no tienen valor. No vale decir que como son los únicos los tenemos que aceptar. Cualquier bloguer sabe lo que ha significado Technorati en el desarrollo de los blogs, y lo que es actualmente. Es más Technorati si algo es, es la muestra del fracaso del intento de capitalizar algo como fueron los blogs. Y es un fracaso porque su mal funcionamiento está unido a la falta de recursos para acometer un proyecto tan ambicioso como indexar y repartir el tráfico de tantos millones de blogs. Esto, la falta de recursos, viene a su vez dado porque pasados 3 años nadie ha apostado por apoyar ese proyecto cuyo objetivo, intuyo, fue siempre el conseguir la  suficiente relevancia como juez y parte en este mundo para conseguir que alguien (por ejemplo Google) los comprara. Y solo hace falta tener memoria y ver los actores del juego, incluido algún emprendedor  argentino afincado en España, anunciando su pequeña participación en Technorati, y prometiendo versiones en español de la herramienta, que nunca llegaron, ni creo que lleguen.

Dicho esto, que algo que no funciona como Technorati diga que en el mundo hay 7 millones de blogs que se actualizaron en los últimos 120 días es para cogerlo con pinzas. El tema preferido de los bloguers en el foro de soporte de Technorati es precisamente “Technorati no me actualiza”.

La segunda cuestión es el estancamiento del que se habla de los tops blogs. Para mí este dato es claramente el final del cuento de la lechera, y quien se percate de eso ahora con el informe de Technorati, es directamente un iluso. Para la mayoría de los mortales el monetizar sus visitas en algo tangible, y que les permitiera una cantidad lo suficientemente grande para considerar que uno es un profesional de los blogs, o al menos algo digno de tener en cuenta, siempre les estuvo vetado. Los grandes “blogs” que facturan y manejan cifras considerables  tienen que ver más con las editoriales y los medios tradicionales que con los blogs que todos usamos y a los que dedicamos nuestro tiempo.  Llegar a ello no está al alcance de millones y millones de bloguers, precisamente porque son eso, bloguers. No tienen ni el soporte, ni la infraestructura, ni los contactos adecuados para ello.

Dicho esto el considerar como el final de un ciclo que tales blogs no crezca en visitas como un síntoma de debilitamiento del fenómeno de los blogs, no debe considerarse como tal, sino como que ese modelo de negocio no da más de sí. Los blogs de este tipo no son alternativa, ni competencia para los medios tradicionales reciclados en ediciones digitales, y en muchos casos con sus propias plataformas blogueras. Para ser claro la misma diferencia en posibilidades de conseguir algo de eso hay entre un blog recién llegado a este mundo y cualquiera de los tops blogs, que entre estos tops blogs y las ediciones digitales de diarios como El Mundo o El  País. Así pues las visitas de los tops blogs no van a crecer espectacularmente. Por otra parte nuevos blogs recogen muchas porciones de visitas de esos mismos de antiguos lectores de los tops que los abandonan en el giro a lo comercial que han dado. Los bloguers somos así.

Así pues yo no sé si el estado de la blogosfera, visto con esas métricas y de ese modo, es preocupante, boyante, o de tal o cual manera. No es mi blogosfera, ni mi forma de ver las cosas.

Cada blog conforma su blogosfera particular, formada por sus lectores, comentaristas, enlaces. Hay millones de ellas que gozan de muy buena salud, y cada vez hay más. Hablan de lo que les apetece, o se leen, o ven fotos, o hacen lo que les da la real gana. Y lo hacen de una forma natural, con o sin objetivos marcados. Y ese ha sido el gran cambio en el tiempo en esto de los blogs, la naturalización de la herramienta. Usar un blog se hace ahora como en su día el correo electrónico, la mensajería instantánea o el P2P, y seguramente se usen en poco tiempo las redes sociales, o herramientas como Twitter. Cada una para una necesidad concreta, pero sin sobresaltos.  Pasada la novedad y con mucho más gente con acceso a los blogs se ha asimilado la herramienta, y eso es bueno.  Ahora solo falta que un día tantas blogosferas se dieran cuenta de que si sus objetivos se unieran en la búsqueda de mejoras en lo social y cultural, las cosas en el mundo real cambiarían. O simplemente ver que es lo que hacemos cada uno con esto de los blogs para que tomen tal o cual rumbo. Si son un divertimento, un arma, una forma de protesta, una broma, o lo que cada uno pretenda. 

Pero para eso uno no debe estar mirando el bolsillo, si no el corazón. Ni debe estar contando cuantos son, si no fijándose en lo que hacen. De hecho les voy a dar un consejo. Un buen bloguer no debe poner su esfuerzo en tener miles de visitas, sino en una sola. La que le lee en este preciso instante.

Tú.

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