Buenas

Viendo que el PP ha presentado una propuesta para que los menores de 18 años no puedan acceder a las redes sociales sin un consentimiento expreso de sus padres (es decir, que los padres tengan responsabilidad sobre las actividades de sus hijos en las redes, que eso no lo dicen). Yo no les voy a decir a estos señores que quizás sería bueno que alguien les contara que lo que está ocurriendo en la Red  es un reflejo de lo que ocurre en la sociedad actual. Tampoco que sería bueno que sentaran en una mesa a educadores, padres, jueces de menores y gente más allegada para que les explicaran que los problemas de la sociedad no se solucionan en la red, si no en su mismo seno, y que una vez que tuvieran esos problemas claros llamaran a expertos (a ser posible independientes y conocedores de la tecnología y de otros campos para que analizaran como la parte de problemas de los usos estrictamente tecnológicos se pueden mitigar. Potenciar respeto por los demás y de uno mismo en genérico no es un problema de bytes.

En todo caso ahí les van unas propuestas algo más razonables, y espero mejor informadas que las de estos señores del PP, porque al fin y al cabo este que escribe está en este mundillo más que los pocos días de elecciones que suelen estar los políticos que redactan estas cosas.

Para los menores usuarios

1) Enseñar a los niños que deben lavarse las manos para no propagar una infección de gripe es loable. O debatir sobre si la religión y la educación para la ciudadanía produce monstruos. Ya es hora de que se introduzcan planes de estudio de algo tan básico como es la red, que sean coherentes y razonables, que se cumplan, y que no se presenten como “Actividad extra-escolar”. Menos portátiles para todos, y más sentido común. De nada sirve dar portátiles (o venderlos con facilidades) a toda la parroquia si no se les enseña que pueden y que no pueden hacer con ellos.

Para los padres y educadores

1) Incluir a educadores y padres en dichos planes de educación de corte tecnológico. Para que no ocurra eso de que “es que yo no sabía que lo que hacía mi hijo en el ordenador podía hacerse”. Igual si pasan algo más de tiempo con ellos, con sus hijos, se dan cuenta donde radican realmente sus problemas.

Para las empresas y proveedores de servicios 2.0, léase redes sociales, blogs, youtubes y demás

1) Establecer un catálogo de “mínimos” imprescindibles para estas redes sociales. Controles de calidad efectivos, políticas de usabilidad en las redes (con controles claros de tu privacidad y no los galimatías y engañabobos a los que estamos acostumbrados), anuncios claros de lo que supone el uso de las mismas y de tus datos (menos letra pequeña y cesiones a terceros)

2) Obligar a las empresas multinacionales, o a las subsidiaras que abren en los países en los que operan, a que tengan responsabilidad civil (es decir se les pueda exigir daños y perjuicios) si se comprueba que no cumplen los mínimos de seguridad, establecen controles claros de privacidad y protegen a sus usuarios eficazmente.

Actualmente les dirán a ustedes que esto no es así, y que las “ibéricas” no tienen nada, pero nada, de responsabilidad, que las tienen las matrices que están alojadas en otros países. Como Google en el caso de la pornografía infantil en Brasil mantuvo durante 3 años, por ejemplo, y tantos y tantos otros

3) Obligar a las empresas multinacionales que operan en un país como Google o Microsoft a que cumplan esos controles con todo el peso de la ley. Después de todo esa maquinaria es la misma que se usa con cualquier producto destinado al consumo masivo que se vende en este país. No es lógico que el chino de mi barrio tenga más problemas para vender un cenicero hecho en China, que estas multinacionales para colocarnos su negocio.

Para los medios

1) Obligar a los medios a que no utilicen datos de menores envueltos en casos muy dolorosos, rozando la ilegalidad (¿Para cuándo la demanda de Tuenti contra Telecinco por el caso Marta del Castillo?) y siendo en todo caso un ejercicio de lo más abyecto y vomitivo en lo que se puede transformar una profesión como es la periodística. Ya está bien. Quizás podrían dedicar algunos minutos al día en algo más provechoso que ver a Belén Esteban y compañía, o el uso de las bolas chinas en horario infantil como ha ocurrido hoy mismo. ¿Alguien exige a nadie una edad para poder asistir a estos espectáculos? Pues eso, tomen nota

Para los juristas y fuerzas del orden

1) Está bien quejarse de la falta de medios y del retroceso en la operativa diaria fruto de años de vivir a espaldas del mundo, sea de quien sea la responsabilidad. Pero a mí me gustaría que incluyeran entre sus quejas los problemas que tienen ustedes cuando en un mundo sin fronteras, como es el de la red, se encuentran con delitos que afectan a sus conciudadanos y ustedes no tienen competencia alguna porque una multinacional decidió poner su almacenamiento y centro de proceso de datos en un país ajeno. Tampoco les oigo quejarse con tanta rotundidad cuando se comenten delitos fragantes relacionados con la tecnología como los relacionados con el phising, el spam o contenidos tan nauseabundos como la pornografía infantil y ustedes no pueden hacer nada por las mismas razones, ya que queda fuera de sus competencias y pasan a depender de un tercero. ¿Donde están sus consejos y recomendaciones ante estos cambios? Ya se ve que en mano de los políticos no.

Para los internautas

1) Recuerden que antes que ser uno un privilegiado usuario del peor ADSL que pueda haber, es usted persona con voto. Eso sí que es fuerza y no la del Facebook. Claro está en el caso de que un ciudadano corriente tenga algo de “fuerza”.

Para los políticos

Pregunten a sus hijos. Esos si que pueden ser asesores fidedignos. Vean lo que hacen en la red, cómo lo hacen y porqué, y aprendan juntos. Ustedes tienen experiencia sobre la vida y ellos conocimiento de las herramientas. Dejen de hacerse fotos viendo Facebook y empápense un poco de lo que es la vida actual. Si tiene tiempo para probarse trajes, hacer cacerías y esas cosas a lo mejor se llevan una sorpresa con esta actividad.

En fin, que podría y debería escribir muchas más propuestas sobre esto. ¿Pero saben algo? Uno está harto de tanta hipocresía, tanta desidia y tanta estulticia. Más de 7 meses peleando con un problema como es la pedofilia y la pederastia en la red contra una multinacional como Microsoft dan para eso y para mucho más, y si no miren la entrada de más abajo y se harán una idea. O cuando aquellos 3 jóvenes (de 14 años) empujaron a mi padre en la calle por amonestarles por meterse con los niños de un colegio y ellos a cambio le rompieron la tibia y el peroné al grito de “Soy un menor y a mi no me puedes decir nada, viejo de mierda”). No les pasó absolutamente nada, excepto que los padres de semejantes individuos denunciaron a mi padre por meterse con sus hijos. Mi padre estuvo un año y medio de operación en operación con 74 años. Se lo juro.

Y la verdad, esta propuesta es un chiste comparado con la edad en la que en España uno puede mantener relaciones sexuales, abortar sin decir nada en casa, liquidar a un paisano e irse de vacaciones a la playa, consumir y vender droga,  o lo que ustedes se pueden imaginar.

En fin. Lo que hay