El uso de Twitter
Hoy he visto un tuiteo de alguien que se ha molestado porque he dejado de seguirle.
Me ha hecho reflexionar un poco sobre el uso que damos a las herramientas, y visto que he leído un montón de entradas sobre cómo ganar seguidores, sobre cómo hacer que las empresas se beneficien de tuitear, y sobre un montón de cosas que a mí personalmente me traen al pairo y me parecen inservibles les dejo mi opinión sobre el tema para que engrosen sus enlaces de cosas inútiles, o quizás les parezca adecuado. Lo que si les diré es que odio profundamente el termino micro-bloguing. Me parece snob, pretencioso y falso. Si nos pusieramos a aplicarlo deberíamos decir que el micro-bloguing nació en las pintadas y textos de las puertas de los servicios, y que eso era una revolución y cambió el mundo. No lo creo. Me parece más una forma de etiquetar y envolver un producto más para su venta. Simplemente.
El objetivo de estar en Twitter no es, bajo ningún concepto, el tener una colección enorme de seguidores con los que uno nunca va a hablar, le importa dos narices lo que digan, nunca les leeré y simplemente los contemplo como un número. Al menos el mío. Mi cuenta de Twitter es como mi número de teléfono. Lo expongo y el que quiera hablar/conversar/comunicarse/darme un berrido tiene manera de hacerlo.
Tampoco entiendo muy bien porque seguir a alguien simplemente por tenerlo como si fuera un cromo. ¿Qué aporta decir es que tengo a este tío en mi Twitter si no me interesa lo que dice, no puedo hablar con él y no me contesta cuando lo intento? No creo en Dioses, ni en gurús, ni me interesa absolutamente todo lo que diga fulanito o menganito simplemente porque sea fulanito o menganito
En Twitter, como mi teléfono, contesto cuando suena. Quizás no inmediatamente, pero si contesto. Ya he dicho que no entiendo eso de tener miles de seguidores para no conversar ni comunicarte con ellos. En Twitter también descuelgo mi teléfono, y uso el micro para expresar cosas que me interesan. No miro si a ustedes el tema les parece la leche, o no, les va a gustar, y por supuesto no lo hago para que alguien se “deslumbre” y ganarme un cromo más. Yo expongo lo que me preocupa, me enfada, me interesa, me apena o me hace gracia. Y lo hago con asiduidad, quizás demasiada. No pido explicaciones a nadie porque deje de seguirme temporalmente o definitivamente si les parece que soy un pesado o un atorrante. Tampoco las doy cuando dejo de seguir a alguien cuyo Twitter refleja exclusivamente sus actividades fisiológicas primarias, o sus desplazamiento espacio-temporales.
Tampoco estoy en Tuitear para que me incluya en una lista de tipos que tienen problemas de bilis, o de tíos interesantes. Yo no estoy aquí para que me categoricen, exhibirme o para que me linchen. Estoy para hablar y posibilitar que me hablen, nada más. ¿Qué alguien lo hace? Pues allá él, pero no esperen que me calle. Personalmente a quien ha intentado hablarme sobre algo, o ha aportado algo a un RT lo sigo automáticamente. Esto me permite saber si su acción ha sido una cosa puntual, o es que habla de temas que a mí me interesan, o tenemos puntos en común. Muchos de ellos acaban en mi time-line permanentemente porque dialogamos frecuentemente. Otros no, simplemente porque no existe esa comunicación, y solo coincidimos en ese breve momento. Amor de una noche, estuvo bien y punto. Sin más explicaciones.
Sobre los bloqueos no los uso. Mucha gente te bloquea, cuestión estúpida, y sin embargo te encuentras que al cabo del tiempo te siguen mencionando, normalmente para mal. No lo entiendo. Si quieres insultarme, o decir que no estás de acuerdo, hazlo, y ya está. A mí la gente que no me interesa en absoluto entrar en un flame o una pelea de esas que a veces se dan por esto cuando los menciono no les pongo la arroba y listo. Todo el mundo sabe de quién hablo, el interesado también si usa el buscador, pero ni su time-line ni el mío se llenarán de algo que solamente le importa a él y a mí.
Eso es el uso que le doy a esta herramienta yo personalmente. Lo dicho, ya pueden incluirlo en su colección de enlaces de cosas absolutamente inservibles.
Ya les digo que para muchas cosas me gustaría que la gente tuviera menos reparos y me diera su dirección de Messenger (o Gtalk) para poder comunicarme más frecuentemente con ellos, pero como no está de moda les dará vergüenza y me fastidio. Así que no me queda otra cosa que perder el tiempo en Titear (o no, ¿quién sabe?). Cosas de la vida.
Aquí les dejo mi número de teléfono http://www.twitter.com/mmadrigal
Saludos
Hola Marcelino, sobre el tuitear y eso no tengo ni idea, soy de esos tipos que no siguen las modas , para empezar no tengo ni móvil, dicen que no tenerlo es de gente importante, tal vez lo sea, quién sabe, sí tengo blog, por aquello de probar. Bueno, realmente lo que quiero preguntarte, aunque no venga al hilo de tu entrada (post) es qué puede hacer un padre para controlar el tuenti de sus hijos, de la gente con la que charla, de las cosas que les llegan ( mi hija de 11 años recibió el otro día un video de coprofilia de lo más asqueroso, y no es eso lo que más preocupa, sino la edad en que lo ve, mayor impacto que a edades más adultas) Nadie me da una solución. Esta claro que en el tuenti se necesitan al menos 14 años, pero toda su clase está allí metida, y sé que con prohibir tampoco soluciono el problema, tengo otro hijo de 14, prefiero un control paterno.
Gracias y un saludo