En el país en que vivimos se prohiben los toros y se aprueba la apología de la pedofilia
Buenas
Esto, las corridas de toros, en Cataluña y Canarias, está prohibido. Los políticos no dejan de hablar de ello. Hay portadas de periódicos, minutos de televisión, etc. Se promulgan leyes en comunidades autónomas a favor y en contra, y se habla de los derechos de los animales, cultura, de la libertad de los humanos. Se habla de costumbres, fiestas, etc. Y de identidad.
Esto, la apología de la pedofilia, no está prohibido. Es legal en España. Los políticos llevan meses esperando que empresas que alojan esos contenidos se expliquen. Los medios no hablan de ello, excepto cuando quieren relacionar P2P y descargas con esta lacra. No se cambian las leyes, y se habla de “libertad de expresión” de estos individuos. Se exhibe en público y si peleas con ello seguramente te tachen de “censurar la red”. Absolutamente legal
Pues eso. Seguro que alguien dirá que esta entrada es demagogia, pero eso no va a evitar que esto sea real.
Ya saben ustedes en el país que vivimos
Madrigal, en España es delito que un adulto tenga relaciones sexuales con un menor de 13 años. No existe la excusa del consentimiento sexual por debajo de esa edad. Ciertamente tenemos la edad mínima más baja de Europa, pero por encima de alguno paises latinoamericanos.
Definido el delito, la apología es un arma de doble filo. Para tí un pedófilo es un pervertido que hay que encerrar sí o sí por si se convierte en pederasta.
Yo soy más moderado en mi opinión.
Mientras no difundan o creen contenidos de pornografía infantil, que esta gente hable de sus fantasías (*) sexuales, nos puede repugnar pero no por ello debemos considerar eso un delito.
(*) y si no fueran fantasías ¿qué mejor forma de investigarlos que leer sus propias declaraciones?
Recordemos que la inmensa mayoría de los abusos sexuales infantiles ocurren en la profundidad del más absoluto anonimato (y no de la red).
Establecidos los límites legales: no abusar sexualmente de nadie ni publicar contenidos de pornografía infantil, el resto entra dentro de la moralidad.
Legislar moralmente es un error, que generalmente acarrea consecuencias colaterales, como han sido las detenciones injustificadas llevadas en España en los últimos años.
Saludos,
In dig na do