Escribir sin decir nada
Era un día de palabras grandes, enormes, grandiosas, barrocas.
Constituyentes. Enérgicas. Estupendas y divertidas.
Hilarantes
Paradigmáticas. Misteriosas.
Bellas, suaves y hermosas. Horrorosas, inaguantables y zafias.
Relevantes e inconmensurables. Antagónicas y equivalentes.
Con vericuetos y llanos. Elevaciones y caídas. Rápidas, centellantes, luminosas. Explosivas.
Oscuras y arcanas. Simples, y criptográficas.
Memorables. Imborrables. Fútiles. Estúpidas.
Cansinas.
Cortas y escuetas.
Justas.
Era un día de palabras absolutamente increíbles.
Y era un día de silencio y vacio
Uno más.
Sí.
Postdata
Ustedes perdonen la ida de olla, pero puestos a leer párrafos y párrafos que no dicen absolutamente nada les dejo mi contribución al escribir por el mero placer de hacerlo.
Saludos
Te prefiero más “cafre” como dice Fco Sanz