Buenas

Hoy he leído un artículo en el diario La razón titulado “Interior se «olvida» de prohibir las webs con pornografía infantil”, y la verdad me he cabreado bastante. Y no oculto en ningún momento que no haya sido porque en meses que se llevan dando pruebas de algo muy grave relacionado con la pornografía infantil en las redes sociales y  la presencia de pederastas, lo que haya recibido este que escribe es sobre todo la pasividad de empresas, autoridades y medios.

El artículo en cuestión titula “Interior se «olvida» de prohibir las webs con pornografía infantil” y eso ya es una manipulación indigna de alguien que se llame periodista. Las webs de pornografía infantil en este país son ilegales, no hace falta prohibirlas. La ley orgánica 15/2003 de 25 Noviembre de 2003 modificó el código penal (art. 185, 186 y 189 entre otros), añadiendo la posesión de material pornográfico relacionado con menores, y endureciendo la posesión, producción y distribución de pornografía infantil. Es más, el artículo 8 de la actual LSSI, 34/2002 en su artículo 8 punto d estable cortes de servicios Webs a quien ponga en riesgo a los menores. Por tanto empezamos mal.

Por otra parte en el artículo habla sobre que desde   que el gobierno español se comprometió a entrar dentro de Circamp y no se ha hecho nada en ese sentido, y que dicho proyecto está funcionando en 10 países, entre los que está Alemania. Obvia contar que es en realidad Circamp, y se “equivoca” mezclando países que no lo están utilizando. Circamp (Cospol Internet Related Child Abusive Material Proyect) es un proyecto de filtrado de acceso a webs de pornografía infantil promovido por la policía de 12 países (actualmente), con muchas lagunas y con una utilidad más que cuestionable. En realidad se trata de que si uno teclea una dirección de una de las webs de pornografía catalogada por una de estas policías y desea ir a ella se encuentre que le llevará a una página informándole de que esa página se dedica a esa actividad, y no podrá verla.  Simplemente eso. Pero utilidad, ninguna.

Ninguna porque si alguien va a esas páginas vía los buscadores como Google, Bing y demás que son la puerta de acceso para la mayoría de los internautas lo podrán hacer tranquilamente sin filtro alguno, tal como explica la misma página del Circamp. Ninguna utilidad, repito, porque tal como la misma página del Circamp cuenta el que uno se encuentre con la página de aviso, no se investigará porque usted llegó allí, como también pueden leer en su web. El filtro tampoco funciona en programas P2P, es decir, no va contra la compartición y distribución en ese tipo de descargas. En fin, inútil, como cualquier sistema de filtros de este tipo.

Sobre los países La Razón vuelve a equivocarse. No son decenas los países que lo usan, y tampoco Alemania está entre ellos. El bloqueo es efectivo en 6 países: Noruega, Finlandia, Suecia, Malta e Italia, y 2 países no lo usan pero comparten información: Suiza y Nueva Zelanda. Ni Francia, ni Alemania, como dice La Razón, ni decenas.

Por último, para no cansarles, La Razón habla del CETS y lo califica como “sistema de protección de menores en la red”. El CETS (Child Explotación Tracking System) es un software de Microsoft que  es en realidad un sistema para compartir datos entre las policías en esta lucha, no para los menores, y que fue ya traído a España en 2006, con firma incluida del Ministro Rubalcaba y  Steve Ballmer, por cierto valorado en unos 300.000 Euros nada más (ni nada menos, del 2006) Cosa que se ha vuelto a repetir ahora cuando Microsoft (coincidiendo con la firma del acuerdo de la Escuela 2.0) ha traído bajo su brazo un nuevo software para el estudio de las imágenes e  identificación victimas. Nada preventivo, y que por supuesto no deben usar en Windows Live, por lo que se ve. Calificarlo de “sistema de protección de menores”, es cuando menos cuestionable.

En fin. Ya ven que triste que cuando un medio serio se acerca al problema de la pornografía infantil en la red lo haga de esta manera, y esto es mi opinión visto lo visto, con el objetivo de hacer crítica de un gobierno con tal cúmulo de errores. Mientras, nosotros, y en particular este que escribe, intentará seguir arrojando luz sobre este problema y buscando soluciones. Peleando con Microsoft, gobierno, y por supuesto sin un medio “serio” que hable de este problema en las redes sociales. Después de todo en realidad ¿Qué le importa a un medio “serio”?

Es por esto que cuando uno lee cosas como las que ha leído en este artículo se convence cada vez más que el problema de la seguridad de los menores no le importa a los medios sino pueden utilizarlo de una forma política, como ha sido este caso, o directamente para cambiar morbo y desinformación, por visitas y tirada. Da lo mismo contar la verdad, lo que importa es como pueden usarla.

Saludos