Buenas

Es difícil escribir esto. Supongo que después de tantos años denunciando lo que ocurre en las redes sociales respecto a los menores había que esperar algo así. Creo que he sido transparente en todo lo que he podido, pero hay muchas partes de esta historia, que en definitiva ha sido parte de mi vida, que se quedarán sólo en mi memoria. El sentido común y la responsabilidad, cosa que he intentado mantener siempre, conducen a ello.

No es un secreto, aunque nunca he sido llorón, que todo esto ha tenido un coste tremendo para mi. Mucho esfuerzo, mucho dolor y mucha indignación. Más aún cuando alguien conoce la historia completa, y eso hasta el momento está en manos de muy pocas personas. Menos de los que se cuentan con los dedos de una mano. Aún sin serlo entiendo que alguno de ustedes habrá podido vislumbrar algunas cosas de las que me han sucedido simplemente por pedir cordura o algo tan simple como que multinacionales actúen como denunciantes en los casos de abusos de menores que ellos mismos alojan, distribuyen y con los que se lucran. No lo olviden nunca. Se lucran. Algo tan simple como al parecer imposible. Demasiados intereses.

Podemos poner mil excusas. Las redes son enormes, millones de usuarios, no se puede técnicamente , lo que quieran. Para mi son excusas, puesto que todos conocemos que esos mismo impedimentos no han existido para perseguir y proteger cosas como los derechos de autor y a otras poderosas multinacionales que están detrás de ellos. Eso es así y es incontestable.

Uno puede enfrentarse a multinacionales, a pederastas, a políticos y muchas cosas, pero a ustedes no. No se puede y no puedo. No puedo seguir, al menos como hasta ahora, con esto. No tiene ningún sentido. Estoy convencido , de que al igual que en la Iglesia, los abusos de menores en la red se destaparán un día y llegaremos a parecidas conclusiones. Se silenciaron, se consintieron y no hicimos nada para evitarlos. Yo al menos lo intenté. Seguro que hice muchas cosas mal, pero les pido que reflexionen sobre que hicieron ustedes, por una vez, no lo que hice yo.

Esto siempre dije que no es un problema mío, ni una cruzada, ni soy un justiciero, ni un caza-pedófilos, ni nada parecido. Soy un padre, que sabe como funciona la tecnología y estas empresas, preocupado. Nada más. Por tanto lo que haga a partir de ahora no tendrá nada que ver con lo que hice antes. Creo que ustedes ya están suficientemente avisados sobre lo que ocurre y yo podré dedicarme a otras cosas. Sepan que si hay algo en lo que creo es que hay peleas que hay que darlas, aunque uno sepa que la perderá. De eso se trata ser humano y tener conciencia. Eso creo.

En todo caso dije que no soy llorón y no lo seré. Las amenazas personales, a mi y a mi familia, veladas o no, a mi trabajo, a mi prestigio (lo tengo lo crean o no) han sido compañeros de este viaje. No podía ser de otro modo. No obstante el viaje ha acabado. Al menos el diario del mismo. Es hora de cambiar el camino a seguir y eso hago. Hay vías en esto, pero la de la denuncia pública no sirve. Ellos seguirán allí, los tipos malos. Supongo que para muchos es preferible vivir en la burbuja y pensar que las redes es Disneylandia. En definitiva se trata de ocio, no de otra cosa.

Yo, insisto, lo intenté. Y lo seguiré intentando, pero no de este modo.

Sólo añado una cosa más y es una cita de E. Burke “Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada

Saludos y gracias.