Buenas

Quizás a usted le traiga al pairo lo que voy a decir, o no esté de acuerdo con ello. ¿Quién sabe? Pero puesto que este es el único sitio donde casi puedo hablar con toda libertad y tengo necesidad de decirlo, me voy a permitir hacer una parada en todo esto.

Verán ustedes, no consigo entendernos. A ustedes y a mí. Después de años escribiendo y leyendo, y muchas veces ironizando y riéndome, de las virtudes de la red, del 2.0, de la sociedad de la comunicación, de la conversación, no he conseguido convencerme a mí mismo de que todo esto no es más que un juego. Una forma de ocio.

No dudo de la capacidad de las herramientas, de su potencia, de su versatilidad o de su inmediatez. Dudo de nosotros. Continuamente. Seguramente no soy capaz en estos momentos de ser objetivo. Seguramente, no, soy incapaz en estos momentos de hacerlo.

Y el motivo es el siguiente. Como ustedes saben este blog está ensuciado, yo lo veo así, con la denuncia de un problema que creo grave, que se que es muy grave, y que afecta a nuestros menores. Ensuciado por narices. No queda otra que mostrar, de la mejor manera posible, la realidad de las cosas a quienes miramos a otro lado en este tema. El mayor responsable de los abusos a menores, en la red y fuera de ella, es el silencio. No lo olviden nunca. El silencio.

Sin embargo, a pesar de las múltiples veces que se ha mostrado, documentado, informado y peleado por su solución, cada pasito que se da requiere de un esfuerzo increíble. ¿Saben ustedes por qué? La razón no está en las herramientas, ni en la santa red. Está en nosotros. Apenas una decena de blog han hablado sobre ello, de una forma casual y esporádica. Sin embargo nos indigna que los medios no hagan referencia a ello. Unos cuantos rts en eso que se llama Twitter de cada paso que se da, y casi siempre las mismas personas. No hay más.  Y no se equivoquen, no digo que hablen de mí, lo dejo claro, digo de lo que está ocurriendo. Y no les hablo de cerrar un perfil, o que Microsoft haga algo. Les estoy hablando de detener a quienes están abusando de críos. De poner los medios para proteger a nuestros menores de esas bestias. De hacer las cosas bien, y que los nuestros puedan aprovechar las ventajas de la red, aunque sea para pasar el rato como hacemos la mayoría de nosotros. ¿Cómo pedir responsabilidades a medios de algo que nosotros somos incapaces de hacer? ¿ O a los políticos?. ¿Acaso  les hemos presionado para que lo hagan?

Sin embargo somos capaces de levantar cientos de ellos, “erretes” enlaces y lo que haga falta,  sobre Iphones. O pedir explicaciones a una cadena de televisión sobre porque un  programa se emite grabado o no, cuando no lo hacemos con fallos del sistema tan evidentes como lo que se muestra aquí, o no pedimos explicaciones a nuestros gobernantes y representantes de porque permiten que haya menores en riesgo.

Somos nosotros, todos, los responsables. No crean que los políticos, las autoridades, los jueces o las multinacionales que tienen los mecanismos para poner solución a esto harán nada. No lo harán porque nosotros mismos no somos capaces de hacerlo. No es un problema de las herramientas. Es un problema de para qué las queremos.

 

Queda dicho. Sigo mi camino, y usted disculpe.