El fin del verano

por | 31 agosto, 2012

 

 

Durante el verano en que España ardía por los 4 costados nosotros, los españoles, ya estábamos quemados desde hacía meses. Cuando hicimos las maletas, los que pudimos, tuvimos que aplastar bien la ropa y demás enseres para que entrara la indignación, la rabia y la desesperanza por como se habían desarrollado las cosas en este país durante los meses anteriores. Incluso creo que alguno hicimos fotos antes de salir de nuestra casa y nuestro trabajo por si a la vuelta no lo teníamos.

Menos mal que a alguien se le ocurrió la feliz idea de organizar unos juegos para que viéramos que los tipos altos en España triunfan, los futbolistas no saben donde está la portería y en un montón de deportes que no le importaban a nadie nos dieron unas medallas porque al parecer, como siempre, uno de los nuestros en base a su santa paciencia y con muy poca ayuda había conseguido destacar en el mundo mientras aquí ni sabíamos que existía.

Lo malo es que encendieron el pebetero y desde entonces no paró. Incendio aquí, incendio allá. Todo ardiendo. Yo creo que en el fondo lo que se estaba haciendo era una reforma en el paisaje más de acorde con lo que somos ahora. Eso sí, desde la televisión pública y otras no paraban de recordarnos que España se quemaba pero teníamos una herencia que no. La finca de padre arde, pero la herencia te la quedas, majo. Algo así.

No se si vinieron muchos turistas, yo soy de aldea y por allá nunca hubo muchos. Me asusté un poco el día que vi un montón de hombres de negro por el camino y pensé que se iban a llevar los prados a Alemania, pero no. Resultaron ser un grupito de senegaleses buscando trabajo, y yo les recomendé o que bien echaran a nadar hacia el norte, o bien que cruzaran los Pirineos. Los otros, los hombres de negro con corbata, ni rastro.

Ahora que llegamos por fin a casa me ha llegado a una multa por ir en una autopista a 115. 100 Euros. No me he enfadado. Iba a contestarles que si en vez de enviarme una foto de mi coche para recaudar algo de pasta me hubieran mandado una postal les habría dado 115. Pero creo que mejor no cabrear a las autoridades puesto que seguro que durante el otoño tendremos tiempos de vernos mucho en la calle. Eso sí, unos detrás de una pancarta y otros detrás de unos escudos.

Se acabó el verano y los precios han subido porque dicen que hay que recaudar para salvar el poder financiero y evitar un desastre. Yo me pregunto si esta gente que tiene nuestro destino en sus manos sabe lo que es un desastre, porque quizás si se pararan un instante y miraran a su alrededor se darían cuenta de que ya estamos en uno mayor.

Hoy no hace calor, pero lo hará.

El verano ha terminado. Llega el invierno.

3 pensamientos en “El fin del verano

  1. Cynthia

    Querido; mis mejores deseos para este otoño. NO eches en saco roto la nueva temporada: no es el invierno el que llega, así que aún hay oportunidad de hacer muchas cosas diferentes antes del frío devastador. Siento la multa, me haces sonreir con tus puntadas. Acá en México estoy yo, pensando en el final del verano y comparto tu sentir. Ánimo, veremos qué nos trae el otoño a todos…

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.