El medio que no vino a conversar: El Huffington Post

por | 8 junio, 2012

 

 

Buenas

Dice Monserrat Domínguez en su entrada de saludo a la apertura del Huffington Post en España lo siguiente:

“Somos una redacción convencida de que el rigor es compatible con la inmediatez que exige la información online; conscientes de que lo global es tan importante como lo local; sin complejos a la hora de realzar lo mejor que nuestros colegas publican en otros medios, y dispuestos a que nuestro trabajo crezca con la aportación de los lectores. Entren, participen, debatan con nosotros. Porque solo entre todos podremos construir un medio de comunicación nuevo.”

Yo creo que no, no es así. La versión del Huffington Post es, en mi opinión, alguien que no vino a conversar ni a debatir. La participación no es lo importante en el Huff, lo importante, cómo no podía ser de otro modo es el número de la audiencia que obtenga por encima de las buenas intenciones que nos cuenta Monserrat. Seguramente el lector diga, “Pues claro, eso es obvio, es un negocio, ¿Qué esperabas?”. Mi respuesta es clara: “Nada”. Pero hacer negocios en la red, y más con la información y opinión, no es lo mismo que hacerlos en un medio clásico como el que está detrás del Huffington, y eso se paga. Si vendes participación, debate y conversación y no das eso tu futuro será muy incierto.

Les voy a indicar algunos detalles que argumentan mi afirmación, y espero que sirve de crítica constructiva :

1 Siendo un medio de información online en España (o en español) El Huffington Post incluye botones sociales para compartir su contenido. Sin embargo hay 2 ausencias muy significativas (podrían ser más, pero al menos 2). Una es Menéame. El agregador de noticias más potente y que más tráfico genera dentro de sus características, (nos guste o no eso es un hecho),  simplemente no está. No es porque el Huff no sepa que es menéame, de hecho su cuenta de Twitter sigue a menéame y al menos a uno de sus creadores, Ricardo Galli. Sin embargo si los tiene con otro agregadores que no tienen tanta presencia en España como Reddit, Digg o Stumbleupon. Cómo usuario español es tan incomprensible que simplemente debe calificarse como error garrafal.

Por terminar con este punto una de las cosas más vistas en el Huffington Post , el vídeo de un portavoz griego nazi agrediendo en directo a 2 diputadas en la televisión, fue portada en menéame 5 horas y 41 minutos antes de que apareciera en el Huff. Ya ven.

2 Ha habido mucha polémica sobre todo por parte de periodistas sobre la práctica de que los contenidos generados para el Huffington no se remuneren. El Huff dice que aparecer allí proporciona una suficiente recompensa en forma de influencia/fama/prestigio etc. Verán, es justo lo contrario. Viendo la lista de los autores de las entradas de ayer no podría decirse que ninguno esté allí por ninguna de esas razones y sí que el Huffington se beneficia de su presencia. Insisto, justo al revés. Por cierto, podrían retirar el calificativo de “blogueros” que tanto le gusta repetir a Arianna Huffington al referirse a gente como Rubalcaba o González Pons. No, no son blogueros, estimada Arianna

3 Las pocas ganas de conversar del Huffington, versus las de ganar tráficos les hace cometer cosas imperdonables para cualquier bloguero desde el punto de vista técnico., Por ejemplo el uso extensivo del clic al “leer más”. Hasta 3 clics desde la Home para leer la entrada de cualquiera es simplemente aumentar el tráfico y hacernos pasear por todos los estantes del hipermercado para coger la leche, por si compramos otra cosa. En ningún caso una invitación, si no más bien un engaño.

4 Dos cosas me han llamado mucho la atención sobre las entradas del Huffington: La ausencia de enlaces es sus entradas y que cuando aparecen en su mayoría apuntan al medio que está detrás de esta versión, El País. Eso también indica muy pocas ganas de conversar y ofrecer puntos de vista diferentes, y sí de una vez más, atraer tráfico a determinados sitios. La realidad, con autores tan variopintos a priori está más allá de lo que dice un medio que es. Esa ausencia de puntos de vista “ajenos” a la línea editorial seguramente funcione en cualquier otro sitio, excepto en la red

5 La promesa del diálogo con los autores es simplemente mentira. Aquí tienen unas cuantas entradas con los comentarios que han vertido sus autores (y de bonus la cuenta de enlaces salientes y a quién fueron de sus escritos). Exceptuando a Alex de La Iglesia simplemente no existen. La gente no escribe, por lo menos hasta el momento, para dialogar con sus lectores. Ellos vienen a otra cosa

Alex de la Iglesia: El Monopoly 1 comentario del autor. 0 Enlaces

Juan Fernando López Aguilar: La desastrosa gestión de la crisis de la zona euro , 0 comentarios del autor. 0 Enlaces

Sebastián Royo: Obama y Romney, a cinco meses de las urnas, 0 comentarios del autor. 3 Enlaces a El País

Alfredo Pérez Rubalcaba: El valor de la confianza , 0 comentarios del autor. 0 Enlaces

Esteban González Pons: La crisis es un camino de arena, no un abismo , 0 comentarios del autor. 0 Enlaces

Alberto Garzón: La crisis del capitalismo , 0 comentarios del autor, 0 Enlaces

Juan López de Uralde: Neoladrillismo o cómo volver a tropezar otra vez en la misma piedra, 0 comentarios del autor. 1 Enlace a El País

Rubén Sánchez: ¿Potenciar el alquiler facilitando que se echen personas a la calle? 0 comentarios del autor, 1 Enlace a la página oficial del Ministerio

Pablo Prieto: Fútbol público y gratuito, 0 comentarios del autor. 2 Enlaces a su plataforma Democracia 4.0

6 El populismo no es rigor, Sra. Montserrat. Se puede prometer uno u otro, pero no mezclarlos haciendo pasar una cosa por lo que no es. Lo más visto en el Huffington ayer eran unas activistas ucranianas en algo titulado: “’Mis Tetas Son Mi Mejor Arma”. Hoy abren con una famosa a la que se le reventó el vestido. No es que uno tenga nada contra las tetas, pero si me vende www.yonkis.com no me diga que es El New York Times porque el resultado es que el Huff es más parecido a la Noria que a Informe Semanal.

Hay muchos aspectos más que sería deseable mejorar, sobre todo técnicos, pero no los quiero cansar. Otro día hablaremos más sobre esto, y eso será buen signo porque significará que el Huffington Post sigue su rumbo. Eso espero

Saludos

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