La pobreza no es el problema, es el efecto. El problema es el reparto de la riqueza

por | 12 agosto, 2012

 

Buenos

Abrir un smartphone, o una tablet, o un portátil con una conexión a Internet, y leer y discutir sobre la pobreza en España cuando cualquiera de esos dispositivos cuesta bastante más de los 400 Euros que han retirado de ayuda a gentes sin ingresos, e incluso bastante más que el sueldo mínimo en este país, debería hacernos reflexionar. En España, en mi opinión, la pobreza no es el problema. Ni en el resto del mundo. El problema es el cómo ha aumentado la diferencia en el reparto de la riqueza. Ese , insisto, es el problema.

Decir que la gente pasa hambre y por ese los supermercados deben dar comida es delegar , cosa en la que somos especialistas, la solución en un tercero y lavarnos las manos. ¿Eso ayudaría a solucionar el problema?. Verán, no. Mitigar los efectos y maquillarlos no es solucionar un problema.

Es muy posible que ustedes , si les señalan con el dedo en la dirección adecuada, se indignen viendo a ciudadanos rebuscar en contenedores de las grandes superficies. Sin embargo observando la escena en global verán también salir coches muy caros repletos de alimentos y cosas absolutamente inservibles del mismo aparcamiento de ese edificio. Así son las cosas y ese es el drama.

En España, como en muchos sitios, aceptamos que haya pobres. Desde el principio de los tiempos. Esto es porque asumimos, sin ningún rubor, que siempre habrá gente menos dotada, con menos fortuna, o looser que los llamamos ahora, que teniendo las mismas oportunidades que los demás, que para eso viven en el primer mundo, no las supieron aprovechar y se ven en esa situación. Nosotros, los afortunados y ganadores en este sistema lo permitimos y lo consentimos, como tantas otras cosas, y dejamos su suerte en organizaciones no gubernamentales y la caridad directamente.

El FEGA, el organismo del gobierno, nuestro gobierno, encargado de distribuir alimentos a gente necesitada tiene un presupuesto este año de 80M de Euros, y debe ser bastante cuando nadie protesta por ello. A pesar que desde los años 40 la iniciativa de dar el 0,7 % del PIB de los países ricos al desarrollo de los pobres ha sido una y otra vez presentada nunca se consigue poner en marcha.

No es que haya pobreza, es que el reparto entre agraciados y desgraciados es cada vez injusto. Esa brecha es cada día mas grande y ha tomado nuevos elementos. Antes eran pobres y ricos. En estos días gente con trabajo y desempleados. Y cada día se abre más y más. Recuerden que las portadas copan la historia de los pobre y al lado una columna nos dice que el tercer ciudadano más rico de este mundo vive entre nosotros.

En este país y en este mundo hay cada vez más gente que tiene menos, pero también hay cada vez menos que tienen mucho más.

Esa es la tragedia.

Saludos

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