Txope, o la fuerza del destino

por | 31 Julio, 2009
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Ayer le vi pasar como siempre cabizbajo y escupiendo a la acera.

Txope tiene una visión de la realidad y del mundo que no tiene nada que ver con los humanos. Eso, para un camarero, es intrínsecamente malo. Así que el dueño del bar harto de que los clientes se quejaran porque si pedían café les ponía torreznos de aperitivo y si pedían una caña de cerveza les ponía churros, le despidió.

El tío entonces se profesionalizo en el mundo de pelar patatas en plan industrial y la verdad no lo hacía mal. Estaba muy orgulloso de que solo perdía un 2 % de patata pelándola. Un día el 2% fue media falange del dedo medio. Así que a la calle.

A él le gustaba mucho la mecánica. Siempre con su Seat 850 tirado en la acera y lleno de grasa como las cebras. Yo creo que se tiraba para que no se notara que iba cocido, porque eso sí, Txope bebe como si se fuera a acabar la cerveza. De hecho es el único tío que conozco que cuando se suena los mocos lanza riadas de espuma por la nariz. Pero decidió dar un paso más y se saco el carnet. Ya le dijimos, "Txope que esto no es para ti, sigue con la mecánica, que la vas a liar". Pero él no hizo caso y se dio a la conducción durante dos días. Los que tardo en estamparse contra un semáforo. El decía que le había deslumbrado la luz roja.

En fin, salió del hospital en poco tiempo, un par de meses creo que fueron. Y no cejo en su empeño. Es un poco falto pero con dos cojones. Se compro otro coche y la semana se estrello contra la valla del único colegió de only féminas que hay en Vallecas. ¿Qué coño andaría mirando el mamón? 3 meses de hospital.

Allí postrado le convencieron de que conducir no era lo suyo. Y el tío accedió. Menos mal. Un entierro menos para asistir. Un amigo suyo lo fue a buscar porque la verdad el tío no había quedado bien. Escayolado de un brazo y una pierna no se valía. Al llegar al bulevar pasó cerca del bar donde había ejercido de camarero y dijo: “Joder, unas cañitas”.

Cuando abrió la puerta y plantó medio cuerpo fuera no lo voy llegar. El camión de los bomberos se lo llevo a él y a la puerta. En el hospital creo que le regalaron un globito por tanta visita. Txope tenía la cara destrozada y le hicieron un arreglo.

La indemnización de los bomberos fue golosa. Le dieron unos cuantos kilos. El médico le aconsejó que fuera a un cirujano plástico y que con aquel dinero se arreglara la cara. Txope prefirió bebérselo y por ahí le ves pasar, cojeando, con la cara destrozada y jurando que no volverá a conducir.

 

0 pensamientos en “Txope, o la fuerza del destino

  1. Eva Luna

    Dos cosas están claras, una, q esa persona ha nacido varias veces, y dos, que cada uno decide vivir su vida en base a su escala de valores, lo cual es muy respetable. Maneras de vivir.

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  2. Carmen

    O lo que dice Eva o aquello de “si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos”. Ea, será eso, maneras de vivir.

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