La vida es como ir a comer a casa de los suegros

 

La vida es como ir a comer a casa de los suegros.

Si a uno le ponen un plato que le gusta siempre se avergüenza de pedir más, y se queda sin repetir. Si  uno aborrece la comida, siempre calla, y se la come sin rechistar esperando que no le ofrezcan otra ración, porque sabe que también le tocará comérsela.

Un comentario

  1. Tópicos y morales aprendidas. Menos mal que no somos todos iguales ni la vida es igual para todos, aunque haya gente que calle cuando le gusta y cuando no; aunque haya personas que cuando no les gusta no conozcan otras opciones o no posean las herramientas adecuadas para no callar.
    Siempre se puede elegir, siempre, excepto cuando eres un niño.
    Saludos.

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