Buenas
Hay gente que se ofende si mencionas a los internautas y le añades “4 gatos”. A mí no me ofende en absoluto eso. De hecho no creo que se refieran a la gente que accede a la banda ancha en España, que creo andaban por los 28 Millones. Aun menos me ofende si se precisa, como hace Rosa Montero hoy en el País, que esos 4 gatos a los que se refiere eran los Anonymous que protestaban en la entrada de los Goya. Se pone uno el vídeo y los cuenta.
Yo creo que nos lo tenemos merecido, digo lo 4 gatos, porque si algo ha caracterizado el tamaño de nuestros ombligos en la red, han sido los números. Siempre intentamos ajustar métricas al tamaño de nuestro ombligo. Empezando por los enlaces a un blog, los trackbacks, las visitas, y pasando, sin perder la obsesión por medírnosla, por los amigos de Facebook, los integrantes de los grupos de Señoras del susodicho, o los importantísimos números de followers y RTS. No nos extrañe pues, que cuando alguien ajeno a lo que es la construcción de la red intenta explicar esto recurra a sus propias métricas y nos categorize como 4 gatos a todos nosotros. Lo teníamos merecido. ¿No querías números? Pues ahí los tienes. Sirva como autocrítica.
Ya se sabe que es preferible usar cifras a comprender el alcance de lo que puede hacer uno como individuo, con 4 gatos alrededor. Si me dejan hacer un comentario sobre religión a alguien que no es religioso les pondría el ejemplo de lo que dicen que hizo Jesús con sólo 12 seguidores. Ya ven, 4 gatos. Echen un vistazo al Vaticano y verán. Y perdonen la ironía.
Sin embargo, y para acabar este mini apunte le diré a la señora Rosa Montero que es cierto que somos 4 gatos en la red, y además regañados, pero no es menos cierto que ustedes, los periodistas que mueven la agenda de este país, han sido también 4 gatos contados. Y entre ellos había algún perro, no gato. Y a ustedes no les pareció importar demasiado.
Saludos
+1 al comentario de Germán y por supuesto a tu artículo.
Dicho esto, y cambiando un pelo el ángulo de visión, esta reflexión se la tenían que leer muchos profesionales del marketing online que viven de esgrimir y defender a ultranza unas premisas que, en lo referente a España, se alejan notablemente de la realidad del mercado de consumo.
Será sin duda el futuro, y bienvenido sea por otra parte, pero aún no es el presente por mucho que madruguen.
Por temas de «deformación profesional» con altas dósis de afición, asisto regularmente a ciertos «streaming» sobre estas cosas y…flipo con lo que dicen y sobre todo, en el «como» lo dicen.
Los popes hablan para un nicho de clientes-población que en absoluto es representativo del grueso del pelotón, no dándose cuenta la mayoría de las veces, que los fieles acólitos ya habían comprado la idea antes del speech^^.
Me descojono ;-).
un saludo.