Bañeras

por | 27 abril, 2011

 

Verán.

He tenido un pequeño accidente doméstico en mi bañera. Una tontería, pero claro han tenido que dar un poco de esmalte. Una chorrada. El caso es que eso ha imposibilitado el uso de la misma por unas horas. Mi hija ha protestado por ello. Yo, que soy un padre diligente la he ofrecido lavarla el pelo en el fregadero de casa. Ella se ha negado. La parece muy cutre, me dice.

Yo estoy de acuerdo con ella, aunque tenga la casa como los chorros del oro, aclaro. Pero la he contado una historia muy cierta. En Asturias, donde residía los 3 meses de verano, no tuvimos agua corriente hasta hace una veintena de años. Cada vez que nos teníamos que lavar, o limpiar nuestra ropa, debíamos coger unos cubos de agua, y con unas varas que usábamos a modo de parihuelas subíamos el agua necesario de una fuente de un manantial que está a unos 500 metros de la casa.

Había que subir una cuesta con aquellos cubos llenos, y a pesar de que nosotros éramos buenos mozos, la faena costaba. Más cuando éramos una familia numerosa y aquellos viajes se debían hacer en algunos casos varias veces al día. Ya se sabe, nos hacíamos los remolones y demás. Pero íbamos y lo hacíamos.

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Al final de aquella cuesta mis tíos abuelos, que vivían en una casa en la cima de la loma, cada vez que nos veían subir nos echaban el alto, nos sentaban, hablábamos de pesca y el tiempo, quedábamos para la partida y, sobre todo, nos endosaban unas copitas de Quina Santa Catalina que ellos decían que nos venían bien para el esfuerzo. Ni que decir tiene que los efectos eran maravillosos a partir de ese punto y que los cubos volaban por los senderos asturianos.

Eso la contaba a mi hija. Pero después de ello la he dicho algo más, casi 900 millones de personas en el mundo no tienen agua potable, y más de 2.600 millones no tienen un fregadero, ni cañerías, ni tuberías, ni alcantarillado.

Visto así su visión del fregadero ha cambiado, y le ha parecido una cosa estupenda.

Lo celebramos con una pizza, y me ha pedido que la cuente un poco más sobre aquellos días en Asturias, y sobre el problema de agua en el mundo.

Lo haré, no lo duden. Cómo lo he hecho ahora con ustedes.

Saludos

5 pensamientos en “Bañeras

  1. Javier Fernandez

    No sabía que estabas tan unido a mi tierra…me ha encantado la entrada.

    Responder

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