Corbatas

por | 21 julio, 2011

Buenas

Ha habido algo de polémica por el uso de las corbatas en el congreso. Si se debe prescindir de ellas para ahorrar energia o si por el contrario deben usarse.

Me ha costado más de un disgusto y mucho empeño el conseguir prescindir de la corbata en mi trabajo. Entiendo que llevar una puede facilitar las relaciones en las empresas simplemente porque cuando uno lleva ese trozo de tela colgado del cuello, los demás lo aceptan como uno de ellos. A mí nunca me interesó eso. Prefiero pensar que cuando me relaciono con profesionales y debo comunicar algo abren bien los oídos cuando hablo, tal como los escucho cuando ellos hablan, en vez de los ojos, para mirar quien soy por llevar una.

Siempre digo que nuestra participación en la red es un reflejo de nuestra personalidad, y que las costumbres y modos que observamos en la red son los mismos que los que manifestamos en la sociedad . No podría ser de otra manera, porque también he dicho muchas veces que el uso de una herramienta no dota de super-poderes a quien la utiliza.

Pero hay quien está empeñado en que ya no el uso que se haga de las herramientas, si no la posibilidad de acceder a las mismas marque diferencias entre unos y otros.  Hablan de nativos digitales, por ejemplo, por la generación que tiene acceso a Internet y a los gadgets de moda, y lo presentan como una ventaja competitiva frente a quien de esto con suerte sabe poco más que hacer una búsqueda en el emule, en el mejor de los casos.

Desde mi punto de vista no lo es. Y no lo es porque el uso de la tecnología refleja también los intereses de la sociedad. Solo hace falta repasar los buques insignias de la Web 2.0 para darse cuenta de cuales son dichos usos. Juzgue usted el contenido de los vídeos más visitados de Youtube, lo que uno se encuentra en redes sociales como Tuenti o Facebook, lo que puede leer uno en Twitter, y por supuesto el contenido de la mayoría de los blogs,  para darse cuenta por dónde van los tiros.

Al contrario de lo que algunas empresas y personas nos quieren hacer pensar, no creo  que nadie sea mejor, más atractivo, más poderoso, ni más nada, por tener un blog, por tener un perfil en una red social, o por tener un Iphone último modelo.  Por el contrario lo que cree, comparta, informe, opine o exprese con ello es lo verdaderamente importante.

No es que yo critique que cada cual haga efectiva su presencia en Internet de la manera que le dé la gana, lo que digo es que esto demuestra que es el uso de estos útiles lo que deberíamos evaluar y no el hecho de tenerlos disponibles, cuestión que es más bien una suerte de azar. Azar porque si bien pensamos en la aldea global que bien podría ser internet, el estar presente en ella es sinónimo de pertenecer al primer mundo, a una determinada clase social, a un poder económico, y unos conocimientos y educación, que incluso en un país como España no todo el mundo tiene. Y si aquí no todo el mundo puede por una razón u otra, aunque la cosa va popularizándose y más gente se va incorporando, imagínense la situación en otros países con peor "suerte".

Lo que hagamos con todo esto es lo que importa, y si se convierte simplemente en un "tener o no tener" para "ser o no ser", mal vamos. Si uno debe empujar en algún sentido es en el de cerrar la brecha digital y todas estas actitudes no hacen más que intentar abrirla aún más. O estás en lo último de lo último, o no eres nada. Da igual lo que hagas, tú cómpralo. Como no podía ser de otra forma viniendo estos mensajes de quienes vienen.

Son los de la corbata, no lo olviden, y a ellos siempre les gusta identificarse a simple vista, y diferenciarse de los demás.

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