Cuando dejé de esperar al domingo para comprar El País

por | 5 octubre, 2012

2012-10-05_133500

Esta es la primera portada del diario El País, el 4 de Mayo de 1976. Yo tenía 10 años y en Vallekas un repartidor con una carretilla vendía la prensa por las calles sin asfaltar. Yo era buen lector y los domingos esperábamos a mi padre que compraba el periódico para leerlo. No había Nintendos ni consolas, así que leer el periódico se había convertido en una costumbre. Diario 16, Pueblo, cualquiera de ellos, pero sobre todo el País.

Durante mucho tiempo, yo ya tenía unos años más,  El País fue a mi juicio el mejor diario con diferencia. Comprometido con la información y con las nuevas libertades era sinónimo de veracidad, al menos para mí.

Pero ahora desde mis 47 años ya miro el mundo con otros ojos. Demasiados cambios, demasiados mitos, demasiada realidad han pasado por delante para saber como es el mundo, sin necesitar que otros me lo cuenten. Por eso en un diario ya uno busca solo información, porque sabe que la opinión va a ser complicado encontrarla ajena al capital que paga por su redacción.

Ustedes dirán porque les meto esta batallita, y si me lo permiten lo explico. El 17 de Septiembre de 2008 Qualitas Equity Partners, la firma de capital riesgo participada por la familia Polanco, cierra la compra del 20% de Tuenti, la red social para jóvenes. La familia Polanco es la dueña de el diario que yo leía de joven, y día si y día también andan publicando las bondades de estar en esa red social. No es que me encorajine el que hagan publicidad encubierta, pues en la mayoría de ellos no se hace referencia alguna a este pequeño detalle de que diario y red social comparten intereses. Tampoco es que me enfade que algún conocido bloguer, tan conocido que aparece en el ranking que el mismo grupo Prisa de la familia Polanco lo califique el primer bloguer de España, el primer informático, el primer tecnólogo y nada menos que el tercero mundial, se brinde a hacer publicidad de la misma. Allá él con su credibilidad.

Me indigna que el diario que yo leía y era un símbolo de la información, al menos para mí, durante esa época tan difícil se permita publicar que quien no está en ella es un paria social, y que lo mejor pueden hacer sus hijos es pasarse las horas allí sin que usted se preocupe. Me molesta sobre manera que aquellos que se comprometieron con ideas como justicia, legalidad e igualdad se olviden de sus orígenes de una manera tan penosa, y en vez de educar, que no alertar, sobre el uso de estas herramientas se dediquen a hacer publicidad tan engañosa de algo que se vende como una revolución y una novedad, cuando no es ninguna de ambas cosas. Capitulo aparte a que se atrevan a publicar que el origen de Tuenti era un montón de niñas guapas y gente bien que invitaran a sus amigos a formar la red. No lo digo yo, lo dice su dice quien se encarga de su marketing que dice textualmente: “Había que crear un sitio exclusivo. Al que la gente deseara entrar. Pero de difícil el acceso. Como un club de élite. Desde un principio, cuenta, intentó incorporar a unas mil personas de «alto poder adquisitivo», con gran mayoría de chicas y, todo, «gente guapa» Ni respeto por las mujeres, queda.

Me entristece comprobar que, como no podía ser de otro modo, El País sufre del mal de los medios antiguos en un mundo moderno. Ese que provoca que ellos sigan pensando que pueden manipularnos, aborregarnos y hacernos comulgar con ruedas de molino, al servicio de los intereses del capital. En este caso, de su propio capital.  Tanto es así que el fundador de Tuenti es considerado uno de los 100 personajes del año por el periódico.

Mucho se ha hablado de la credibilidad de los blogs y de los bloguers. Hoy para mi queda patente cual es la del País, y les digo que ya no esperare al domingo para leer algo que aplica estos métodos, porque me puedo imaginar que es lo que prima en ese diario cuando los temas sean muchos más importantes que una red social de gente guapa. Desencantado y aprendida la lección. Así me quedo. Y sin volver a esperar para comprar el periódico que tanto añoré.

Disclaimers:

Esta entrada fue escrita en 2008. Nunca volví a comprar El País un Domingo.

Tengo un blog en la Comunidad de El País que es un resumen de este.

6 pensamientos en “Cuando dejé de esperar al domingo para comprar El País

  1. Eulalia

    Yo también leia El pais y El Mundo cuando la información era más veraz, menos ladeada y sus colaboradores de opinión decían lo que pensaban de lo que estaba sucediendo en este país.
    Recuerdo que en uno de ellos colaboraba García Márquez y era una delicia leer sus escritos.
    Pero los dos me decepcionaron al poco tiempo, así que dejé de leerlos.
    Un abrazo.

    Responder
  2. NO N:00E

    A mí me gustaban más los periodistas que perdían el culo en una carrera en busca de la noticia, ahora están empoltronados delante de un ordenador esperando que la noticia llegue a ellos, descafeinada, descolorida, con matices grises y el beneplácito de quien tiene el capital en la empresa….. yo siempre he querido ser jardinera 🙂 Abrazos y lo siento, yo no ingresaré en ese Club tan fashion… lo rosa y la prepotecia me provocan sarpullido :). Más abrazos a ser felices 😉

    Responder
  3. NO N:00E

    no me sorprende, amigo, si no que hago notar su descaro y les invito a reflexionar. Creo que en general hubo tiempos mejores para el periodismo

    Responder
  4. José María Morales Vázquez

    Lo que me sorprende, Marcelino, es que te sorprendan cosas como esta. El País hace ya muchos años que dejó de ser El País para convertirse en un medio más de PRISA, un entramado empresarial que realimenta sus inversiones y lanzamientos de forma absolutamente coordinada. Cuando un director o escritor afín lanzan su última obra no escucharás otra cosa durante dos semanas en la Ser, El País, o cualquiera de sus cadenas de TV u otros medios. Y así con todo. Siguen teniendo la mejor información internacional y una gran plantilla de periodistas y colaboradores y es por lo único por lo que yo los sigo leyendo pero, y es algo que me dijo alguien de dentro hace ya más de diez años, ahora ya no lo dirigen periodistas sino gerentes.

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.