Buenas
Para aquellos mercaderes de humo, arribistas interesados, usurpadores de una revolución en Internet, especuladores de la cultura, piratas de la creación ajena, organizadores de celebraciones del ego, gurús de palo, elaboradores de manifiestos cifrados, vendedores de bragas en nombre de la libertad, y demás animalario de los blogs, os quiero mostrar una sola cosa
El único valor de los blogs, en cualquiera de sus formas, es la absoluta genialidad de sus autores, y los momentos que nos regalan.
Y esa, la genialidad, por supuesto no se compra, para su disgusto. Es intransferible.
Para vuestro pesar, mercachifles.
Dejadnos bloguear en paz, y poner vuestro escaparate en otro lado.
Ah, y perdón, pero si uno no es un genio, como es mi caso, basta con poner un poco de sentimiento que le haga a uno poder decir lo más hermoso que lleva dentro.
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