Buenas

Ayer en Twitter leía y veía a alguien que había posteado la foto de su crio, no tendría más de un año, en la playa. Una cosa muy común que hacemos continuamente desde que solo se oye bondades sobre “la nube”. Para el que no lo sepa, cosa extraña a estas alturas, la nube consiste en alojar los datos en servicios web (correo – Gmail, documentos -Google docs, fotos – Flickr, etc.) de tal manera que puedan ser accesibles por nosotros y quien queramos desde cualquier sitio con conexión a Internet.

El caso es que esta persona puso las fotos en un sitio público y yo le advertí sobre ello. Es más, le dije que posiblemente mi comentario le sonara alarmista, pero aun así creo que sería bueno que lo tuviera en cuenta.

Miren ustedes, y ya les digo que mi intención no es asustarlos, si no concienciarlos, el mundo ha cambiado, y mucho más con la llegada y la popularización de la red. El problema está, a mi entender, en que pensamos que todo lo que hacemos delante de una pantalla no tiene más valor que el que nosotros le otorgamos. Si pensamos que nuestro niño es guapo ponemos una foto de él jugando en la playa. Si pensamos que tenemos un cuerpo estupendo nos hacemos fotos sacando pecho o mostrando músculo. Si queremos decir cosas que nunca nos atreveríamos a la cara de alguien, lo escribimos y pulsamos publicar. No es nada nuevo que uno de los grandes problemas en la educación del uso de la tecnología es la pelea porque la gente adquiera conciencia de que cuando uno apaga su ordenador y se desconecta todo lo que pusimos en la nube está a la vista de los demás. Y les aseguro que no todos tenemos el mismo criterio, ni los mismos intereses sobre lo que allí exponemos.

Los riesgos, como siempre digo, no se evitan ignorándolos, si no conociéndolos, evaluándolos y aceptándolos o poniendo los medios necesarios para evitarlos.

En el caso de exposición de fotos de menores les diré que unos cuantos personajes usan esas fotos para sus colecciones particulares, intercambiarlas con otros personajes de sus mismos gustos, contactar entre ellos y lo que puedan ustedes imaginar. Y sí, me refiero una vez más a pedófilos y pederastas, y lo hago porque muchas veces los menores no quedan solamente desprotegidos por sus acciones inconscientes, si no por las nuestras.

Como ejemplo les vuelvo a poner, y sirva una vez más de denuncia, lo que ocurre en Windows Live. Allí hay personajes que se dedican a la recopilación de fotos absolutamente inocentes publicadas por adultos en sus álbumes personales para ello. Como por ejemplo este enlace donde pueden ver como imágenes para nada censurables se transforman en otra cosa gracias a los comentarios de estos personajes. Hagan clic en alguna foto y lean. Y de esos casos hay bastantes en Windows Live, y es de suponer que en muchos sitios.

Por tanto recomendarles que si no creen que el mejor sitio para enseñar fotos de sus hijos a sus amistades es el salón de su casa, o el envío de las fotos a través de email a cuentas de toda confianza de sus familiares, o no ven otra alternativa y simplemente les parece que es mejor opción hacerlo así les dejo unos consejos:

Revisen las opciones de privacidad de la plataforma que utilicen y no las dejen en público al alcance de cualquiera.

– No publiquen imágenes de sus hijos o menores que no mostrarían a su vecino de puerta

– Recuerden, si es el caso, la vergüenza que les da cuando muestran esa foto de usted mismo desnudo o desnuda cada vez que la saca su abuela. Los menores desnudos, mejor no, aunque por supuesto usted tiene la última palabra, aunque debe saber que la ley protege a los menores incluso de sus padres.

– Si deja de utilizar un servicio lo mejor es hacer una copia de seguridad de las fotos y eliminar la cuenta. No las abandone porque ya ve usted con el ejemplo que les doy, lo que puede ocurrir

Sobre todo la idea que quiero transmitirles es que a su mirada, o la mía, no les pasa nada, ni vemos nada escandaloso en ello. Pero en Internet existen miradas que no son las nuestras y ya les aseguro que son miradas sucias, muy sucias. Y no se quedan sólo en eso.

Usted decide, por supuesto. Yo si les digo la verdad después de ver lo que ocurre en Windows Live eliminé todas las fotos de mi hija hace mucho tiempo.

2 comentarios

  1. Tristemente denuncié esto mismo en abril con la foto de un niño publicada por su padre y el mismo me dijo que yo desvariaba. Es más, insinuó que yo mismo era un pederasta porque para ver eso que le decía había que tener, como bien dices en este artrículo, la mirada muy sucia.

    No se amigo, puede que es que la gente pase del tema olímpicamente…

  2. Estoy de acuerdo contigo. Los menores están protegidos por ley y eso incluye la protección pública de sus datos o su imagen. Todos, absolutamente todos deberíamos utilizar los mecanismos de privacidad que nos ofrecen las distintas plataformas. Personalmente me siento orgullosa de que mis amigos vean las fotos de mis hijas. Es cómodo intercambiar fotos con familia y amigos pero conviene utilizar las medidas de seguridad que recomiendas. En alguna ocasión he advertido a algunas personas sobre los riesgos de exponer la imagen de sus hijos menores. La verdad es que no me han hecho caso. Recuerdo las fotos de tu hija y me sorprendía mucho que la tuvieses expuesta públicamente.
    Todo eso si haqblamos de menores pero qué me dices del etiquetaje de personas. Personalmente no me hace ninguna gracia que nadie me cuelgue en la red sin mi permiso, yo no lo hago. Si miras mi facebook sólo aparecen imágenes mías porque únicamente soy responsable de mi persona. Ni siquiera pongo de mi pareja. ¿Con qué derecho?
    ¿Paranoia?
    Saludos Marcelino

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