Uno echa de menos que las mismas personas que nos dicen que vivíamos por encima de nuestras posibilidades hagan al menos ese comentario sobre sus compañeros más próximos que dilapidaban el dinero de todos. También uno cree que cuando estos señores gastaban y compraban con tarjetas sin control alguno en algún momento los agasajados, directa o indirectamente, debían ser los mismos que nos recortan nuestros sueños y nos exprimen para pagar las deudas que estos, los señores de las tarjetas y quienes los pusieron allí, generaron, y hacen que cada vez más personas se queden fuera del sistema.
Las tarjetas no dejan de ser uno más de los privilegios que ellos mismos se otorgan. Ya saben :
Huir de la autoridad si los multan o indultarse si les condenan. Recolocarse a los dos días con un sueldo millonario. Saltar de cargos públicos a consejos de administración. Educación con todos los recursos y el mínimo esfuerzo para conseguirlos. Uso de la sanidad pública cuando lo creen conveniente cuando la niegan a los más desprotegidos. Cobrar dietas cuando disponen de varias viviendas y a usted le desahucian de la suya. Coches que aparecen en garajes y no se notan. Aeropuertos de abuelitos y dedicatorias de calles por las labores prestadas., etc.
A usted y a mi nunca nos darán una tarjeta porque usted ni yo no somos de su … ¿Cómo lo llamaban?.
Ah, sí, casta.
Marcelino, esto igual te interesa: concentración frente la sede de Facebook en París para denunciar la complicidad de esa empresa en la difusión de pornografía infantil:
http://www.egaliteetreconciliation.fr/Wanted-Pedo-Rassemblement-antipedophile-devant-le-siege-de-Facebook-28314.html
Lamentablemente en España la gente pasa del tema, cuando no lo justifica.